viernes, mayo 1

LA TRAGEDIA UCRANIANA

No es agradable escribir de conflictos bélicos, pero el 24 de febrero del 2022 se toma cómo fecha del principio de la guerra entre Rusia y Ucrania.  El presidente ruso Vladímir Putin anunció una «operación militar especial» y las tropas rusas comenzaron a bombardear ciudades en toda Ucrania, intentando incluso tomar la capital, Kiev. 

Para muchos historiadores y los propios ucranianos, la guerra en realidad comenzó en febrero de 2014:

Por La anexión de Crimea: Rusia tomó el control de la península de Crimea;

  • Guerra en el Donbás: Comenzaron los enfrentamientos armados entre el ejército ucraniano y separatistas apoyados por Rusia en las regiones de Donetsk y Lugansk.

Determinar el número exacto de muertes en la guerra es sumamente difícil porque ambos países guardan sus cifras oficiales con mucho celo y a menudo las utilizan como parte de su estrategia de información. Pero las cifras llegan a ser miles de personas entre soldados y civiles que no tienen porqué verse perjudicados porque representan el ángulo vulnerable de cualquier guerra en el mundo y la historia de la humanidad. 

Las estimaciones de organismos internacionales y servicios de inteligencia son estremecedoras. ruido, dolor, destrucción y muerte en temperaturas gélidas. El conflicto no sólo redefinió el mapa geopolítico del este de Europa, sino también la manera en que se libran las guerras en el siglo XXI. Hoy, la tecnología es tan decisiva como los soldados en el frente. Los drones se convirtieron en protagonistas absolutos del campo de batalla. 

Una guerra con todo

Desde artefactos caseros convertidos en bombas hasta drones kamikaze asistidos con inteligencia artificial, estas aeronaves no tripuladas son responsables de la mayoría de los daños en ambos bandos. Rusia apostó por redes de fibra óptica para evitar interferencias, mientras que Ucrania integró el sistema Starlink de SpaceX para mantener comunicaciones activas en zonas de combate.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, recordó este martes, con motivo de cumplirse el cuarto año de la invasión de Rusia a gran escala de su país, la conversación telefónica que tuvo con el entonces presidente de EE.UU., Joe Biden, en el sentido de que no huiría de Ucrania y que lo que necesitaba eran armas para hacer frente a su gran vecino que es Rusia. Rusia quiere de Ucrania ha ido evolucionando desde el inicio de la invasión, pero a día de hoy, 24 de febrero de 2026 (cuarto aniversario de la guerra), 

Los objetivos de Rusia se pueden resumir en tres áreas principales: territoriales, políticos y de seguridad. Rusia exige que Ucrania reconozca como territorio ruso las regiones que se anexionó oficialmente en 2022: Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, además de la península de Crimea, que antes eran uno solo porque Ucrania formaba parte de la URSS o Unión Soviética que termina en 1991 y la misma se conformaba de 15 repúblicas que desde el fin de la unión logran su independencia para gestionar sus problemas y no compartirlos cómo lo hacían al estar “unidos”. Pero esa historia se acabó con el fin de la URSS.

Lamentablemente hoy a 4 años del inicio de la guerra, esta continua sin visos de finalización.