miércoles, mayo 13

La superficialidad y su actual superioridad

Ser superficial significa enfocarse en la apariencia externa y los aspectos superficiales de las cosas, en lugar de buscar la profundidad o la comprensión real, hoy día parece que estamos enfocados en dejarnos llevar por nuestros sentidos primarios y no queremos “exponernos” o buscar algo más en lo que piense o sienta alguien sobre algún tema en particular, cuando alguien nos preguntan; ¿y qué piensa fulano sobre aquello que me hablaste?, vamos a su red social y buscamos alguna imagen que haga referencia al tema. No trabajamos nuestra mente para conectar con alguna opinión similar que nutra el diálogo con la/el interlocutor, si es que logramos empezar y sostener una conversación con alguien sin ser distraídos por una pantalla o lo que sea nos haga perder la concentración de la charla, que es una oportunidad para conocer más acerca de lo que o quien sea con quien sea.

El mundo está cargado o ya saturado de personas e ideas y conceptos de lo que sea que funcionan y se justifican si son comunicadas a otra persona que entienda de lo que se hable y el vocabulario o idioma usado en cualquier coloquio que es útil cómo la lectura de un libro o ver una larga película, obra teatral o noticieros que tienden a ser más breves cómo el “noticiero de un minuto de la bbc de Londres”, en el que se busca informar o poner en forma los hechos más trascendentes del mundo en 60 segundos, lapso que para algunas personas de generaciones mayores es muy breve para conocer bien el qué, quién, cómo, cuándo, porqué y para qué de cualquier acontecimiento. 

Eso a veces  se dan porque no tenemos un conocimiento profundo de lo que sea y porque todo ser humano es vulnerable a lo que sea se dan accidentes que pueden evitarse si conocemos más o mejor sobre una persona, sitio, fecha o evento específico que existen no por pura casualidad, sino tienen una razón de ser en nuestro planeta, lugar en el que muchos han creado o inventado medicamentos, formas de gobierno, herramientas y lo que tenga una función real y profunda cómo debemos volver a ser y evitar en lo posible volvernos superfluos y no atrevernos a profundizar o conocer más acerca de lo que ocurre en un momento y lugar en particular, adentrándonos más en lo que o quien sea con respeto y educación, dejando de lado la superficialidad.

Volver a las raíces

Optando  por profundizar con más frecuencia, asegurando el buen conocimiento acerca de lo que uno conciba o sienta sobre lo que o quien sea, ¿a quién o qué culpamos porque exista esta sensación de superficialidad?. ¿Que hacemos mal cómo condición humana no solo en Paraguay sino en todo el mundo?, para perder la capacidad de empezar y sostener un diálogo o estar enfocados en lo que exija una concentración importante para entender bien lo que veamos, escuchemos o leamos. Ahora nos sobrecargamos de tareas no solo en la oficina sino el hogar o donde nos encontremos, a esto se le suma estar hiperconectados a la red internacional que está abarrotada de internautas, demandas y ofertas de todo tipo.

Que hacen que apelemos a devolver cualquier llamada o mensaje con un emoji o mensaje de voz, cómo “leer” cualquier libro por nuestros oídos cómo audiolibros, que se podría considerar una forma superficial de practicar la lectura. La misma necesita no solo de espacios calmados, bien iluminados y sin distracción de lo que sea para asimilar bien la información o conocimiento que posea cualquier texto, sino sobre todo el interés y voluntad de quien busque saber más sobre lo que sea que una vez terminado el ejercicio educativo podrá utilizar lo aprendido para su empleo o vida en particular en orden para llegar a resultados que logren profundizar bien la solución de lo que sea y no terminar entregando algo superfluo sin la seguridad de rendir bien en el tiempo que pretendamos utilizar el producto o servicio adquirido.