La industria maquiladora paraguaya exportó US$ 1.148 millones entre enero y septiembre de 2026, un crecimiento interanual del 25%, según el último informe del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora de Exportación (CNIME), difundido por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC). En el mismo periodo, el sector contabilizó 36.382 empleos, mientras el Mercosur concentró casi tres cuartas partes de sus envíos.
¿Qué explica el crecimiento de las exportaciones maquiladoras?
El régimen de maquila registró exportaciones por US$ 1.148 millones durante los primeros nueve meses de 2026, frente a un resultado inferior en el mismo periodo del año anterior. La variación interanual fue del 25%, de acuerdo con los datos del CNIME publicados por el MIC.
Solamente en septiembre, los envíos alcanzaron US$ 139 millones, lo que confirma el peso de la actividad dentro de la producción industrial orientada a mercados externos. El resultado refleja el desempeño de empresas que operan en Paraguay bajo un régimen que permite importar insumos y bienes necesarios para elaborar productos destinados principalmente a la exportación.
La composición de los envíos muestra una concentración importante en cuatro actividades: autopartes, confecciones, bebidas y líquidos alcohólicos, y manufacturas de aluminio. En conjunto, estos rubros representaron el 69% de las exportaciones acumuladas hasta septiembre.
También tienen participación los productos químico-farmacéuticos, los plásticos y sus manufacturas, los productos alimenticios y otros bienes industriales. Esta variedad evidencia que la maquila paraguaya no se limita a una sola actividad manufacturera, aunque una parte significativa de sus exportaciones continúa concentrada en un grupo reducido de sectores.
¿Qué sectores concentran la generación de empleo?
Al cierre de septiembre, las industrias maquiladoras registraron 36.382 puestos de trabajo, un incremento interanual del 4%. La cifra muestra que el crecimiento de las exportaciones estuvo acompañado por una expansión del empleo, aunque a un ritmo menor que el aumento de los envíos al exterior.
La distribución de los puestos laborales permite identificar cuáles son las actividades con mayor incidencia en el mercado de trabajo del sector. Las confecciones encabezan la lista, con 8.431 empleos, seguidas por autopartes, con 7.865.
En tercer lugar aparecen los servicios intangibles, con 3.989 puestos, mientras que la industria de plásticos registra 2.985 y los productos químico-farmacéuticos, 2.583. Estos cinco rubros concentran el 71% del empleo vinculado a la maquila.
La estructura laboral combina actividades manufactureras tradicionales, como confecciones y autopartes, con servicios que pueden prestarse desde Paraguay a empresas y clientes del exterior. Esa composición amplía el alcance del régimen más allá de las fábricas y permite incorporar actividades vinculadas a servicios empresariales y especializados.
Sin embargo, la expansión del empleo también plantea desafíos en materia de capacitación, disponibilidad de mano de obra y formación técnica. La continuidad del crecimiento industrial requiere trabajadores con competencias acordes a los procesos productivos y tecnológicos de cada actividad.
¿Qué importancia tiene el Mercosur para la industria maquiladora?
El mercado regional constituye el principal destino de las manufacturas elaboradas bajo el régimen paraguayo. Hasta septiembre, los países del Mercosur recibieron el 74% de las exportaciones maquiladoras, con Brasil y Argentina como principales compradores dentro del bloque.
Esta concentración demuestra la integración de las industrias instaladas en Paraguay con las cadenas regionales de producción y comercialización. En sectores como autopartes, por ejemplo, la fabricación puede distribuirse entre distintos países, con componentes que cruzan fronteras antes de incorporarse al producto final.
Para Paraguay, esta conexión representa una oportunidad de participar en cadenas industriales que abastecen mercados de mayor escala. La cercanía geográfica, la relación comercial con Brasil y Argentina y la posibilidad de producir bajo un régimen específico de exportación forman parte de las condiciones que sostienen esta actividad.
No obstante, la elevada participación del Mercosur también implica una exposición importante a la evolución económica de sus principales socios. Cambios en la demanda industrial, condiciones comerciales o niveles de actividad de Brasil y Argentina pueden repercutir en los pedidos dirigidos a las empresas instaladas en Paraguay.
La diversificación de destinos aparece, por tanto, como uno de los desafíos para sostener el crecimiento a largo plazo y reducir la dependencia de un mercado regional predominante.
¿Qué muestran las importaciones y el saldo comercial del régimen?
Entre enero y septiembre de 2026, las importaciones vinculadas al sector maquilador alcanzaron US$ 605 millones, lo que representa un incremento interanual del 20%. En el mismo periodo, las exportaciones totalizaron US$ 1.148 millones.
La diferencia entre ambos flujos fue de aproximadamente US$ 543 millones. De acuerdo con el MIC, el valor de los envíos al exterior fue cerca de un 90% superior al de las compras externas, lo que refleja un saldo comercial favorable para el régimen durante el periodo analizado.
Este resultado permite observar la dimensión comercial de la maquila: las empresas importan insumos y materiales que luego son transformados o incorporados a procesos productivos en Paraguay antes de exportar los bienes terminados.
Sin embargo, la diferencia entre exportaciones e importaciones no debe interpretarse automáticamente como valor agregado nacional. Para medir con precisión cuánto valor queda en la economía paraguaya sería necesario considerar otros componentes, como salarios, servicios locales, costos operativos, impuestos y compras a proveedores nacionales.
Ese análisis resulta relevante para evaluar el impacto económico del régimen más allá del volumen exportado. Una industria puede registrar un crecimiento importante de sus ventas externas, pero su contribución al desarrollo productivo también depende de cuánto se integra con empresas proveedoras, trabajadores y servicios establecidos en el país.
¿Dónde se concentra la actividad maquiladora en Paraguay?
La distribución territorial de las empresas muestra una fuerte presencia en la región oriental del país. Según el informe del CNIME, el 92% de las empresas con programas de maquila aprobados se encuentra en cuatro zonas: Alto Paraná, Central, Amambay y Asunción.
Esta concentración permite identificar los principales núcleos de desarrollo del régimen y su relación con la infraestructura logística, la disponibilidad de trabajadores y la cercanía con los mercados regionales.
Alto Paraná tiene un papel destacado por su ubicación fronteriza con Brasil y su conexión con los corredores comerciales del este del país. Central y Asunción, por su parte, reúnen empresas vinculadas a diferentes actividades manufactureras y de servicios, mientras que Amambay también forma parte del mapa territorial de la maquila.
La concentración geográfica puede favorecer la formación de polos industriales y redes de proveedores, pero también plantea la necesidad de ampliar las condiciones para que otras zonas puedan incorporarse a la actividad. La infraestructura vial, la energía, la logística y la formación laboral son factores que inciden en las decisiones de localización de nuevas inversiones.
Para el país, una mayor distribución territorial de la industria podría contribuir a ampliar las oportunidades de empleo formal y generar actividad económica fuera de los centros que actualmente concentran la mayor cantidad de empresas.
¿Qué desafíos enfrenta Paraguay para sostener el crecimiento?
Los resultados hasta septiembre muestran una expansión de las exportaciones, un aumento del empleo y un saldo comercial favorable para el régimen. El desafío siguiente consiste en transformar ese desempeño en una mayor profundidad industrial y en una participación más amplia de empresas paraguayas dentro de las cadenas productivas.
Uno de los aspectos centrales es la integración de proveedores locales. La incorporación de pequeñas y medianas empresas nacionales como abastecedoras de insumos, servicios, mantenimiento, transporte y otros componentes permitiría ampliar los vínculos entre la maquila y el resto de la economía.
También será importante sostener las condiciones que hacen viable la producción exportadora: infraestructura, disponibilidad energética, previsibilidad normativa, capacitación de trabajadores y acceso a mercados. En una actividad estrechamente vinculada con el comercio internacional, los costos logísticos y la estabilidad de las reglas de operación inciden directamente en la competitividad.
El Banco Central del Paraguay, en su reporte de comercio exterior de septiembre, registró exportaciones bajo el régimen de maquila por US$ 1.149,3 millones, con un crecimiento interanual del 29%. La diferencia respecto de la cifra del MIC responde a los registros y criterios estadísticos utilizados por cada institución, por lo que conviene mantener separados ambos indicadores al compararlos.
La evolución de los próximos meses permitirá determinar si el crecimiento observado hasta septiembre se sostiene hacia el cierre del año. Más allá del volumen exportado, la capacidad de generar empleo, ampliar los mercados y aumentar la participación de proveedores nacionales será determinante para medir el aporte de la maquila al desarrollo industrial paraguayo.