La felicidad es entendida como un estado de vida, que se parece más a un clima que a una tormenta pasajera. Si está habituado/a a visitar este rincón del sitio ya habrá leído bastante sobre la felicidad, que es importante tenerla o vivirla con frecuencia, donde, cuando y con quién sea, porque el estar feliz influye mucho en nuestro estado de salud física y mental. Debemos tener en cuenta que al estar felices;
- Fortalecemos nuestro sistema inmune: El bienestar reduce la producción de cortisol (la hormona del estrés), lo que permite que nuestras defensas funcionen mejor contra virus y bacterias.
- Protegemos al corazón: Se ha demostrado que las personas con un estado de ánimo positivo tienen una presión arterial más estable y un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
- Aseguramos nuestra longevidad: Existe una correlación directa entre el bienestar emocional y la salud celular. Un estado de vida equilibrado ayuda a mantener la «arquitectura» del cerebro joven por más tiempo.
Ahora leo un libro del periodista argentino Andrés Oppenheimer titulado; “Cómo salir del pozo, donde describe las nuevas estrategias de los países, las empresas y las personas en busca de la felicidad». Oppenheimer aplica su método de reporterismo internacional para investigar por qué, a pesar de que vivimos en una era de avances tecnológicos y mayor esperanza de vida, los índices de infelicidad, estrés y depresión están en niveles récord. Un hecho que existe aunque “estemos más conectados” y logremos “estar” con otras personas donde y cuando sea, trabajar en o fuera de nuestro hogar.
La inglesa Elsa Punset es una figura muy reconocida en el ámbito de la divulgación de la inteligencia emocional, y su origen es tan multicultural como su formación. Ella afirma que; «El problema de los humanos es que tenemos emociones del paleolítico y la tecnología de los dioses». Punset recupera a uno de los mejores biólogos de la historia para descubrir algunos de los aspectos que explican por qué nos cuesta vivir en paz.
El primatólogo holandés Frans de Waal criticó la imagen del ser humano como “simio violento” y recordó que los primates también muestran una amplia capacidad de empatía, cooperación y cuidado. Más aún así no logramos ser o hacernos felices los unos con los otros.
Punset ha desarrollado una carrera polifacética como escritora, conferenciante y divulgadora, centrada siempre en la inteligencia emocional y la aplicación práctica de la psicología, para que esta ciencia ayude a hacer felices a las personas.
Debemos tener en cuenta que la pantalla que usemos en nuestro escritorio o la que llevamos donde sea solo es una herramienta que nos debería servir bien para lograr empezar, desarrollar o terminar una tarea que queramos o debamos cumplir. Debemos evitar que esa cosa nos controle, dirija o marque nuestro ritmo de vida, que exista para cumplir las tareas que le hayamos asignado y así vez sirva para hacernos felices no tanto por cómo luzca con nosotros sino por lo que pueda hacer y cómo lo haga

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
