Ahora el enfoque del mundo se centra o siempre se centró en el planeta, en su economía y la que surge de los conflictos. El planeta donde existen varios barrios, ciudades, países y continentes compuestos por personas con características psicológicas y personales particulares desde siempre que no siempre son iguales entre uno y otro habitante del planeta. Uno en el que sí existe paz, comprensión y armonía entre todos tenemos la seguridad de alcanzar metas que tengamos en común y no llegar a lo que debemos evitar qué son los enfrentamientos bélicos entre terráqueos. Esa es la descripción general pero las particularidades nos llevan a otros espacios.
De experiencias pasadas y actuales ya somos conscientes que lastimar, matar o destruir lo que sea no trae nada positivo sino destruye nuestro presente donde sea y puede extenderse al futuro en las relaciones que hayamos construído con personas de otras latitudes.
EE.UU, país norteamericano de 9.826.675 Km² que alguna vez fue el “sueño americano” para muchas personas ahora es de nuevo gobernado o dirigido por el republicano Donald Trump y tiene mucho por hacer para que su compatriota siga cómodo en su país, así cómo otros también continuemos seguros y en paz en nuestro planeta. El mismo, donde no existen solo los EE.UU, hay otros países también grandes cómo Rusia de 17,1 millones de km² y 143,8 millones de habitantes, es presidido por Vladimir Putin que se destaca por haber sido asignado como agente de la KGB como enlace de nivel medio con la agencia de inteligencia de Alemania Oriental en 1985. Ocupó un trabajo como traductor en Dresde cuando en realidad era un agente de la KGB (Komitet Gosudarstvennoi Bezopasnosti) o el «Comité para la Seguridad del Estado». Es un calculador paciente frente a un hombre impredecible y apurado, características del presidente estadounidense.
El reparto del poder
El jefe del Kremlin, que lleva veinticinco años en el poder en Moscú, se toma su tiempo para evaluar al presidente estadounidense y responder a sus propuestas para un rápido acuerdo en Ucrania. País con el que continúa peleando desde febrero del 2022 en una guerra que ya pudo haber causado la muerte de 200 mil personas entre Rusia y Ucrania. Las cabezas, presidentes o líderes de cualquier país, asociación o empresa del mundo deben entender que no existen firmas de ser o pensar comunes entre quien sea en el planeta, por lo que es recomendable trabajar el espíritu de tolerar y/o comprender al otro en casa o fuera de ella.
Si deseamos tener la paz que ayuda más que el conflicto entre quienes y porqué sea. Desde niños nuestros padres ya nos decían; “¡no está bien pelear!”, hablen y trabajen juntos para entenderse mejor y construir una amistad antes de diferencias que aunque no signifique una lucha constante es un mal que habita en nuestro espíritu y destruye a cualquiera cómo un cáncer.
Debemos aprender a dejar lo que pasó ayer ahí mismo y evitar volver o revolver las cenizas de conflictos o hechos desagradables pasados que para lo único que puede servir es para revivir el fuego que haya producido las cenizas y otros problemas que cómo ingenieros, licenciados o doctores nos preparamos para encontrar soluciones a los mismos y evitar generar nuevos dilemas, agrandar o prolongar diferencias del ayer. Se quedan ahí y naturalmente no la podemos ver de vuelta porque no tenemos ojos en la espalda.
Solo en nuestro rostro para ver y trabajar por y para el futuro o lo que tengamos frente a nosotros. Ayer murió y no existe la resurrección de nada hoy, mañana ni nunca. Cada mandatario , ministro, funcionario público o privado y ciudadano de cualquier país es diferente, más siempre tendrá viva una habilidad particular que podrá ser útil para quién o lo que sea para lograr la paz.
. Solo debemos enfocarnos en identificar la virtud del compañero que esté a nuestro lado o en otro lugar del planeta que respira, ve, escucha y siente cómo usted, yo y cualquiera en nuestro vecindario, empleo, trabajo o familia. Y para que lo puedan seguir haciendo debemos ir no por comparar a lo que o quien sea sino sobre todo buscar las fortalezas que tengan y puedan servir para quién sea en un mundo que reúne muchos puntos que nos pueden llevar a serios conflictos bélicos no sólo entre barrios o ciudades sino incluso continentes cómo fueron aquellas dos guerras mundiales donde muchos perdieron mucho y a su vez pocos ganaron bastante.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
