sábado, abril 18

La Brecha Silenciosa

Bruno Vaccotti – Generación I

@peztresojos – Emprendedor y Comunicador Social

 

Caldeadas opiniones sobre la nueva medida que busca eliminar los aranceles para estudiantes dentro de las universidades nacionales.
Es más probable que un estudiante de nivel socio económico medio a alto acceda a la educación universitaria por varios puntos, por citar algunos: su base académica, intereses aspiracionales, la posibilidad de no trabajar mientras realiza sus estudios, “ejemplos” dentro del núcleo familiar, presión social, entre otros.

La Universidad Nacional sigue siendo un lujo que va más allá de los aranceles: materiales, libros, útiles, traslados, alimentación y el hecho de no generar recursos económicos mientras se estudia es el costo silencioso que impide que miles de jóvenes en nuestro país puedan aspirar a cumplir sus sueños, aun teniendo la capacidad intelectual de realizarlos.

Deberíamos animarnos a soñar que un alumno sin posibilidades económicas pueda tener la oportunidad de simplemente buscar su excelencia académica, sin preocuparse de todo lo que esto conlleva en el plano económico. Las brechas no son más abultadas que una deuda universitaria. Miles de jóvenes se encuentran ante un filtro muy cruel: el de las posibilidades económicas, que nada tienen que ver con el potencial, la capacidad intelectual o las ganas del alumno.

No deja de amedrentarme el escuchar un «el que quiere, puede», es huella de una falta de empatía o de desconexión con la realidad. Hasta endeudarse para lograr un título universitario no es un lujo de acceso universal.
Existe aquí la postura de la persona que tiene un poco disociada la realidad que vocifera ideas como: “¿En qué beneficia al campesino que paga sus impuestos que un joven estudie ingeniería?” Tiene que ver con lo que llamamos paradójicamente “lo público”.

¿Por qué yo que tengo automóvil, debo que subvencionar el transporte público con mis impuestos? Podemos deshacernos en miles de preguntas obvias, pero pareciera ser que preferimos seguir siendo un país de brechas, de carencias y de discriminación. Sueño con un Paraguay donde mis hijos y tus hijos tengan posibilidad de educarse, tener acceso a salud y que cumplan con su aporte a la Patria, un Paraguay donde un joven tenga la capacidad de realizar sus sueños según sus capacidades, aunque hoy parezca absurdo.
¿Por qué lo sería?