Luego del frío y noticias feas, llegó el 21 de septiembre, fecha que recuerda a la juventud e inicio de primavera. Así como la flor decide abrirse y exponer sus colores y aromas, así también el grupo etario más grande del Paraguay festeja su día. Espero que dicha celebración haya sido en paz y calma, sin exaltaciones ni ningún tipo de accidente.
También es un momento para cuestionarnos los jóvenes el porqué y para qué existimos, cómo podemos cambiar y/ o mejorar las condiciones y características de nuestro entorno. Porque dentro de todo tenemos un porcentaje elevado de responsabilidad y campo de maniobra para hacer cambios importantes en el devenir del país. Es cierto que también nos critican y golpean cada vez que pueden los adultos por nuestros errores que de seguro también han incurrido ellos durante su juventud. Excesos y equivocaciones humanas durante fiestas o encuentros con congéneres, nada que salga de lo normal durante esta etapa de la vida.
Saber porqué estamos como estamos
Volviendo al punto de hacer cambios, es clave identificar los problemas y cuales serían sus soluciones en nuestro círculo de contemporáneos, es decir quien puede arreglar la gotera en la habitación o ponerle un parche a la vestimenta que pretendemos usar en alguna actividad. Porque de que existen soluciones a problemas en nuestro entorno: existen.
El tema está en identificar los problemas que estén a la altura de personas de nuestra edad que viendo la cantidad inmensa de seres que formamos parte en la demografía paraguaya no sería nada difícil encontrar dichas soluciones en diferentes campos como la educación, el trabajo, y aquellos que pueden ser un problema si no cuidamos nuestras formas de ser, actuar y reaccionar ante cualquier provocación terminaremos siendo víctimas.
En esta etapa de la vida los accidentes suceden de manera más frecuente debido al erróneo sentido de pensar que la vida no termina nunca y nos creemos muy fuertes para enfrentar cualquier desafío. Y allí el tropiezo nos muestra que nos hemos equivocado, pero ya es tarde porque quedó atrás el bienestar y la salud completa ahora toca la recuperación que lleva su tiempo y trabajo.
Es cierto que el frío ya pasó y en la primavera paraguaya la temperatura empieza a subir, aquí es donde más debemos cuidar nuestros impulsos para evitar accidentarnos y golpearnos. Es fundamental la conciencia para evitar muertes y discapacidades que nunca deben ser bienvenidas en esta etapa de la vida si deseamos continuar sin dolores ni mas problema hacia el futuro. Esto les escribe un sobreviviente de un grave accidente automovilístico de hace años atrás. Pero no me quedo viendo el pasado y el accidente o como terminé, siempre miro al mañana y como puedo estar si me pongo las pilas y trabajo para cambiar.
Que este mes y fecha sea más que un motivo para felicitar y festejar, que sirva para pensar en como nos gustaría ser y vivir en Paraguay, nuestro país, nuestra misión, nuestro trabajo y hogar. Feliz día joven y que no nos ofendan más los adultos con publicaciones que nos bajen la autoestima y nos dejen pensando que somos sucios, destructivos y mediocres. Podemos hacer las cosas diferentes y tenemos las armas para responder a la crítica entonces unamos fuerzas y tiremos el carro para delante hasta que nos identifiquen como los responsables del cambio en el país.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
