lunes, junio 1

Inundación y responsabilidades

Una inundación se define como el desbordamiento de agua que cubre áreas que están normalmente secas, ya sea por el desborde de ríos, lluvias intensas o acumulación de agua en zonas bajas. Normalmente se dan por accidentes naturales cómo muchas lluvias, huracanes. Urbanización e impermeabilización del suelo: El crecimiento de ciudades y la construcción de infraestructuras (carreteras, edificios) cubren el suelo con materiales impermeables como el asfalto y el cemento. 

Esto impide que el agua se filtre en la tierra, aumentando la escorrentía superficial y la velocidad del flujo de agua, lo que agrava las inundaciones y deforestación y la tala de árboles reduce la capacidad del suelo para absorber agua. Los bosques actúan como esponjas naturales, y al eliminarlos, el agua fluye más rápidamente y con mayor volumen, erosionando el suelo y contribuyendo a las inundaciones. Ocupación de zonas inundables: Construir viviendas e infraestructuras en llanuras aluviales o humedales (áreas que naturalmente se inundan) aumenta la exposición de la población y los bienes al riesgo de inundación, además de reducir el espacio natural por donde el agua debería circular.

Hace poco se ha dado una importante inundación en el estado de Texas, EE.UU por lluvias torrenciales y fenómenos meteorológicos extremos porque su atmósfera más cálida retiene más humedad, lo que hace más frecuentes los episodios de precipitaciones extremas. La tragedia de Texas se produjo debido a la humedad tropical de las tormentas que azotaron a México. Ahora, luego del centenar de muertos identificados existe una confusión sobre la responsabilidad política. El condado de Kerr dónde 135 personas murieron el 4 de julio, no contaba con un sistema de alerta porque los contribuyentes se negaron a financiarlo, entonces, ahora ya tarde se destaca y habla de responsabilidades políticas para solucionar algo que no se puede controlar cómo los accidentes naturales que con el trabajo de servicios meteorológicos exactos y sistemas de alerta se pueden prever problemas en cualquier estado, ciudad y país del planeta que mientras existan siempre estarán bajo riesgo de tener inundaciones que lleven consigo infraestructuras y lo más importante; vidas humanas, que en esta ocasión fueron afectadas, y pudieron haberse salvado si se daba una gestión política que prevenga malos efectos de cualquier accidente natural o el mal trabajo del homo sapiens en su casa. Los recortes presupuestarios, el negacionismo climático y la respuesta tardía han intensificado el debate sobre la responsabilidad de la administración Trump. 

Fuertemente golpeado

Inundaciones repentinas que devastaron Texas Hill Country el pasado viernes, con más de 100 fallecidos y decenas de desaparecidos, han evidenciado la mala gestión de sistemas de alerta en Estados Unidos (EE.UU.), la superpotencia mundial, bajo la Administración del presidente Donald Trump, cuyas posturas negacionistas sobre el cambio climático agravan la vulnerabilidad ante eventos meteorológicos extremos. Una vez se desate cualquier tipo de accidente es difícil hacer algo para controlar sus efectos, por eso apelamos por tener herramientas, infraestructura y lo que sea útil para no tener problemas una vez tengamos mucho, calor, frío o lo que acompañe estas temporadas, que se hacen muy intensas en algunos lugares del planeta en particular. 

 

Ahora fue Texas, el estado de la estrella solitaria, donde viven 31,29 millones de personas y ahora tienen un verano en el que no solo existe calor sino intensas precipitaciones, en este estado el gobernador es el republicano Gregory Wayne Abbott. que al ser del mismo partido que el actual presidente Trump se supone que tendría una buena gestión para la población texana, él mismo aseguró que se están haciendo todos los esfuerzos para asistir a la población afectada, incluyendo la búsqueda de desaparecidos.