viernes, octubre 30

INE registra 3,29 millones de ocupados y una caída del desempleo en Paraguay

El mercado laboral paraguayo incorporó aproximadamente 66.149 personas ocupadas durante el tercer trimestre de 2026, en comparación con el mismo periodo del año anterior. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de desocupación disminuyó del 4,9% al 4,1%, impulsada principalmente por una reducción del desempleo femenino, mientras el comercio, los restaurantes y los hoteles concentraron buena parte del crecimiento de la ocupación.

¿Cuántas personas trabajan actualmente en Paraguay?

Los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) correspondientes al tercer trimestre de 2026 muestran que Paraguay alcanzó aproximadamente 3.290.206 personas ocupadas, equivalentes al 70% de la población de 15 años y más. Este indicador representa un incremento de 0,6 puntos porcentuales respecto al mismo trimestre de 2025, cuando la tasa de ocupación se situaba en 69,4%.

El aumento interanual de 66.149 ocupados refleja una expansión de la población que realiza actividades económicas remuneradas o que cumple los criterios estadísticos de ocupación. Sin embargo, el indicador no permite establecer por sí solo cuántos puestos de trabajo son formales, cuentan con protección social o garantizan ingresos suficientes. La distinción resulta fundamental para evaluar la calidad del empleo y no únicamente su crecimiento cuantitativo.

Por otra parte, la fuerza de trabajo nacional alcanzó aproximadamente 3.431.456 personas, equivalentes al 73% de la población en edad de trabajar considerada por la encuesta. Esta cifra representa un aumento de 41.973 personas frente al tercer trimestre de 2025, aunque la tasa de participación laboral se mantuvo prácticamente sin variaciones.

¿Qué sectores impulsaron el crecimiento del empleo?

El sector terciario, que agrupa actividades vinculadas con el comercio y los servicios, fue el principal responsable del incremento de la ocupación durante el periodo analizado. El INE identificó un crecimiento estadísticamente significativo en la categoría de comercio, restaurantes y hoteles, actividades que desempeñan un papel relevante en la absorción de mano de obra dentro de la economía paraguaya.

Este comportamiento muestra la importancia de los servicios en la evolución reciente del mercado laboral. El comercio minorista y mayorista, los establecimientos gastronómicos y los servicios de alojamiento forman parte de un entramado económico que genera oportunidades laborales para trabajadores con diferentes niveles de formación y experiencia. No obstante, los resultados difundidos no permiten determinar cuántos de los nuevos ocupados accedieron a empleos asalariados formales o cuántos desarrollan actividades independientes.

Desde la perspectiva económica, el crecimiento de la ocupación puede contribuir al sostenimiento del consumo de los hogares y de la actividad comercial. Sin embargo, para medir su impacto efectivo sobre el poder adquisitivo es necesario considerar también la evolución de los ingresos laborales, la inflación y las condiciones de contratación. El incremento de trabajadores ocupados no implica automáticamente una mejora proporcional en los salarios reales.

¿Por qué disminuyó el desempleo en Paraguay?

La tasa de desocupación nacional pasó del 4,9% en el tercer trimestre de 2025 al 4,1% en igual periodo de 2026, una reducción de 0,8 puntos porcentuales. En términos absolutos, el número de personas desocupadas disminuyó aproximadamente en 24.176, hasta situarse en 141.250 personas, de acuerdo con los datos del INE.

Entre quienes permanecían desocupados, 71.484 eran hombres, equivalentes al 50,6%, mientras que 69.766 eran mujeres, correspondientes al 49,4%. Estas proporciones describen la composición de la población sin empleo que busca trabajo, pero no deben confundirse con las tasas de desempleo específicas de cada sexo, cuyos denominadores son las respectivas fuerzas de trabajo.

La reducción de la desocupación constituye uno de los principales resultados del trimestre, especialmente porque se produjo mientras aumentaba la cantidad de personas ocupadas. La evolución conjunta de ambos indicadores permite observar una mejora interanual en la utilización de la fuerza laboral, aunque no elimina los desafíos relacionados con la informalidad, la estabilidad de los puestos de trabajo y las diferencias de acceso al empleo.

¿Cómo evolucionó el empleo de las mujeres?

Uno de los cambios más relevantes identificados por el INE fue la reducción de la tasa de desocupación femenina, que pasó del 6,3% al 4,7% entre el tercer trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026. La caída de 1,6 puntos porcentuales fue estadísticamente significativa y contribuyó de manera importante al descenso de la desocupación nacional.

La tasa de ocupación femenina también mostró una mejora, al pasar del 59,3% al 59,9%. En el caso de los hombres, el indicador aumentó del 79,6% al 80,2%. Aunque ambos grupos registraron avances de 0,6 puntos porcentuales, persiste una diferencia de 20,3 puntos porcentuales entre sus tasas de ocupación.

Esta brecha refleja una desigualdad estructural en la participación efectiva de hombres y mujeres en el mercado de trabajo. Para las políticas públicas, el desafío no se limita a reducir el desempleo femenino, sino también a identificar las barreras que condicionan el acceso y la permanencia de las mujeres en actividades remuneradas. Entre los aspectos que requieren evaluación se encuentran las responsabilidades de cuidado, la disponibilidad de servicios de apoyo y las oportunidades de inserción laboral, aunque la encuesta presentada no establece por sí sola el peso específico de cada factor.

¿Cuántos trabajadores tienen empleos con horas insuficientes?

A pesar de la reducción del desempleo, la subocupación por insuficiencia de tiempo de trabajo afectó aproximadamente a 143.181 personas durante el tercer trimestre de 2026. Esta población representó el 4,2% de la fuerza de trabajo, una proporción prácticamente idéntica a la registrada en el mismo periodo del año anterior.

En términos absolutos, la cantidad de personas subocupadas aumentó aproximadamente en 5.353. La subocupación por insuficiencia de tiempo comprende a trabajadores que cumplen los criterios estadísticos relacionados con una jornada laboral inferior a la deseada y la disponibilidad para trabajar más horas. Por lo tanto, constituye un indicador distinto del desempleo abierto y permite identificar una forma específica de utilización insuficiente de la capacidad laboral.

La persistencia de este fenómeno introduce un elemento relevante en la evaluación del mercado laboral paraguayo. Una persona puede figurar como ocupada y, al mismo tiempo, no disponer de la cantidad de horas de trabajo que necesita. Por ello, el crecimiento de la ocupación debe analizarse junto con otros indicadores que permitan determinar si las nuevas oportunidades laborales se traducen en mejores condiciones económicas para los hogares.

¿Qué implican los resultados del INE para la política laboral?

Los datos del tercer trimestre de 2026 ofrecen información para la planificación de políticas de empleo, formación profesional y desarrollo productivo. La expansión de la ocupación en actividades comerciales y de servicios plantea la necesidad de evaluar cómo acompañar este crecimiento con capacitación, productividad y mecanismos que faciliten el acceso a empleos formales.

En el ámbito institucional, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) y las demás entidades vinculadas con la formación laboral pueden utilizar los resultados del INE como insumo para identificar sectores dinámicos y brechas persistentes. La información también resulta relevante para el sector privado, especialmente en decisiones relacionadas con contratación, capacitación y disponibilidad de trabajadores.

La transparencia estadística es otro componente central. La publicación periódica de indicadores comparables permite que el Congreso Nacional, las instituciones públicas, las organizaciones empresariales y la ciudadanía evalúen la evolución del mercado de trabajo y contrasten los resultados con las políticas implementadas. Esta información contribuye a una discusión presupuestaria y económica sustentada en evidencia, siempre que se diferencien los cambios observados de los efectos atribuibles a medidas gubernamentales específicas.

¿Qué desafíos mantiene Paraguay pese a la reducción del desempleo?

La disminución de la desocupación al 4,1% y el aumento de más de 66.000 personas ocupadas representan avances en los indicadores laborales interanuales. Sin embargo, la permanencia de 143.181 trabajadores subocupados y la diferencia entre las tasas de ocupación masculina y femenina muestran que el crecimiento del empleo no resuelve automáticamente todas las desigualdades del mercado laboral.

Para evaluar la sostenibilidad de estos resultados será necesario observar los próximos trimestres y complementar las cifras con información sobre informalidad, ingresos, productividad y cobertura de seguridad social. Estos factores también son relevantes para el clima de inversión, porque permiten comprender no solo la disponibilidad de mano de obra, sino las condiciones bajo las cuales se desarrolla la actividad económica.

El principal desafío institucional consiste en transformar la expansión de la ocupación en oportunidades laborales sostenibles, con mejores condiciones de ingreso y protección. Los datos del INE permiten identificar una evolución favorable en el volumen del empleo, pero también establecen la necesidad de mantener una evaluación continua sobre su calidad y distribución.