Las obras públicas en el Paraguay nunca funcionan como debieran porque están enderezadas hacia la corrupción. Dos mil millones de dólares anuales se pierden en el malgasto público de varias de estas contrataciones de bienes y servicios.
Ahora no pueden habilitar aún el hospital de Encarnación porque afirma el ex gobernador y ahora legislador Soroca que no pueden hacerlo si es que no está completo y es mejor que no lo hagan si es solo para la foto. Ya hemos tenido experiencias similares con el hospital de Coronel Oviedo y ahora será también la oportunidad de comprobarlo como el de encarnación. También los sanlorenzanos están enojados porque han construido 12 unidades de salud familiar pero solamente el ministerio ha podido montar dos.
Unos 10 se encuentran sin médicos, sin enfermeras, sin personal administrativo, en definitiva cerrados y algunos de ellos ya incluso han sido robados por gente que al ver que nadie habita ni usa esos lugares se ha aprovechado de lo ajeno. La ministra de salud, María Teresa Barán, ha mostrado notables exhibiciones de incapacidad y de inutilidad para el cargo. El hecho de que Peña lo convocara ayer y le dijera que hay que triplicar los esfuerzos no cambian mucho las cosas.
Si es un problema de gestión tendría que ser apartada hace bastante tiempo y si es un problema de dinero tendría que reclamárselo públicamente al Ministerio de Economía.
Periodista Senior
