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Hay libros pero no hay lectores

Del 25 de noviembre al 3 de diciembre se tiene prevista una importante cita para la literatura en el mundo, se trata de la reconocida feria del libro de Guadalajara en México donde está previsto que la Unión Europea muestre su cultura a través de  70 autores. Las letras europeas no llegan con facilidad , dijo a un medio de comunicación  la directora del encuentro Marisol Schulz.

La feria internacional del libro de Guadalajara es  la más prominente de la lengua española. Bajo el lema Construyendo una unión de culturas, con un programa curado por Patricio Jeretič, la UE busca erigir un puente entre América Latina y el Caribe, con la literatura como pretexto.  

Tatiana Țibuleac, Lídia Jorge, Pascal Quignard, María Dueñas, Andréi Kurkov, Colm Tóibín, Mária Ferenčuhová, Judit Berg y András Forgách son algunos de los participantes europeos, de un total de 600 plumas de 45 países que reunirá la edición 37 del evento. 

Toda feria de libro se justifica cuando existe un público o mercado interesado en adquirir libros para tomarse el tiempo, leer y aprender lo que trae ese conjunto de palabras redactadas para un fin, educar y lograr que un lector pueda conversar consigo mismo a través de reflexiones desarrolladas por el autor.

Una cita con proyección

Con la presencia de la UE, los asistentes a la FIL (público general, editores, libreros, bibliotecarios, agentes de derechos y todos los actores de la cadena del libro) tendrán la oportunidad de acercarse a una cultura europea moderna y diversa. En ediciones anteriores, tuvimos la presencia de algunos países de Europa, pero que ahora esté toda la UE hace más emotiva la cita. 

La literatura europea sigue teniendo gran relevancia para los lectores hispanohablantes y sigue siendo un mercado que está presente entre los lectores. Que justifican la existencia de una industria que lamentablemente no está viviendo un tiempo de éxito y apogeo cómo alguna vez ayer la tuvo. Esto quizá sea por la existencia quizá exagerada de pantallas que concentran los ojo de muchas personas no en letras, reflexiones, conceptos e ideas comunicadas a través de la palabra escrita porque lleva tiempo y concentración que son dos elementos que ponemos más en nuestro trabajo, labor o empleo y es la actividad en la que debemos dedicar a veces hasta medio día de nuestra vida. 

Esta realidad  todo esto nos lleva a meditar acerca de lo que damos más importancia en nuestros viajes en la vida, si es el conocer, saber más y hablarnos y escucharnos al tomarnos un tiempo en la lectura o preferimos más lo superfluo, baladí o insustancial en nuestra vida. A veces eso  que se nos presenta cómo avances de películas, resúmenes de escritos o pensamientos apocopados para poder trabajar más y perder las divinas oportunidades de compartir una charla cara a cara con alguien acerca de algo que nos haya llevado oportunamente aquel tiempo que no regresa y podemos darnos cuenta que valió la pena. 

Cuando en un encuentro social despertamos la admiración de nuestros compañeros por saber o conocer algo con la profundidad que solo ofrece leer o “tragarse” bien un libro hecho con hojas de papel, tapas de cartón y letras impresas que en ocasiones acumulan polvo en estantes que existen solo para que estén ordenados y no para enseñar las opciones a un inexistente público lector. Ahora en Guadalajara se tiene la oportunidad de hacerse de textos europeos para conectarnos más con aquel continente que reúne a una importante presencia de migrantes  latinos que quizá se encuentren retratados entre las letras y palabras reunidas por los autores. 

Mientras aqui quien debiera resolver el problema de lecto escritura el ministro del MEC dice que solo 3 de 10 alumnos entienden lo que leen.

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