El caso de desaparición de María Fernanda Benítez, de 17 años, tuvo el peor desenlace posible. Su cuerpo fue hallado sin vida y calcinado en un terreno baldío frente a la casa de su novio, quien se entregó a la Policía Nacional en compañía de un abogado.
El hallazgo se produjo la noche del sábado, tras la confesión del joven, también de 17 años, quien inicialmente intentó negar su participación, pero terminó revelando la ubicación del cuerpo.
La investigación señala como móvil un supuesto aborto practicado en una conocida farmacia de Coronel Oviedo, que habría resultado en la muerte de la estudiante. Por este hecho, se allanó el local denominado Padifa, luego de que compañeros de la víctima aportaran información clave.
También están siendo investigados los padres del novio, una docente y un funcionario penitenciario por presunta complicidad.
La adolescente había salido de su casa el lunes anterior y sus padres denunciaron la desaparición al día siguiente. Familiares cuestionan la actuación del Ministerio Público, alegando que se demoraron en actuar pese a contar con indicios claros del posible paradero de la joven.
El cuerpo fue trasladado a la morgue para determinar la causa exacta de la muerte. La investigación continúa.
Periodista Senior