lunes, febrero 2

Habilidades y sus influencias

La habilidad es la capacidad y disposición para hacer algo. La aprendemos o en algunos casos hay quienes lo traen innatos y la desarrollan o mejoran en sus vidas si fueron identificadas y utilizadas para algo en particular. Están divididas en habilidades blandas como el conocimiento y buen manejo de como comunicación, liderazgo, empatía, resolución de problemas,

  • Escucha activa: No solo oír, sino entender y procesar lo que el otro dice.

  • Comunicación asertiva: Expresar tus ideas de forma clara y respetuosa, sin ser agresivo ni pasivo.

  • Negociación: Capacidad para llegar a acuerdos beneficiosos para ambas partes

Y las habilidades duras son conocimientos técnicos y competencias específicas que se adquieren a través del estudio, la formación profesional o la práctica. Se trata de habilidades medibles, evaluables y que se aplican directamente en el desempeño de tareas concretas dentro de una profesión u oficio.

Según un estudio la memoria y los hábitos influyen en el desarrollo de nuevas habilidades. Investigaciones recientes sugieren que pequeñas acciones repetidas y el uso consciente de la atención pueden marcar una diferencia significativa en el aprendizaje continuo y en la capacidad para incorporar conductas útiles en la vida diaria.

La ciencia lleva décadas explicando cómo los humanos aprendemos en función de premios y castigos, un proceso que se ha comparado con el adiestramiento de animales y el funcionamiento de robots. Una nueva investigación sacude los cimientos de la teoría clásica del aprendizaje por refuerzo y propone una mirada más rica y humana al misterio de cómo incorporamos conductas útiles o evitamos errores.

Aprender esforzándose

Un modelo novedoso desarrollado por Anne G. E. Collins, investigadora de la Universidad de California, Berkeley, replantea la comprensión tradicional del aprendizaje por refuerzo en humanos y apunta que lo que influye más en la adquisición de nuevas habilidades se encuentra en los hábitos que tengamos cómo en lo que recordemos bien haber hecho algo en particular.

Este artículo me llevó a recordar una reflexión sobre la diferencia entre el conocimiento y la habilidad; la diferencia fundamental es que el conocimiento es la información que tienes en la cabeza (el «saber»), mientras que la habilidad es lo que puedes hacer con esa información (el «saber hacer»).

 A veces porque alguien sepa hacer algo es etiquetado cómo alguien con elevada sapiencia. Lo que importa siempre es que use esas habilidades no sólo para fines particulares sino para la comodidad de la comunidad sea esta la familia, grupo de amigos, compañeros de estudio o trabajo que admiraran e imitarán ese comportamiento con quienes se relacionen para lograr mejores objetivos que beneficien a todos.