viernes, febrero 23, 2024
27.9 C
Asunción

Fujimori y Perú encarcelados

Alberto Fujimori, el hombre que fue primer mandatario del Perú por una década, fue liberado de prisión luego de no haber  cumplido su condena de 25 años por estar involucrado en   los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta, ocurridos en 1991 y 1992 respectivamente.

El hombre de 85 años fue sentenciado a un cuarto de siglo  después de haber sido declarado culpable por su conexión con la muerte de 25 peruanos a manos de escuadrones de la muerte en la década de 1990.

Fujimori fue condenado por Se le condena por una cuestionable tesis de autoria mediata. Acusado de ser responsable del asesinato de varios peruanos en operaciones dirigidas contra el grupo guerrillero Sendero Luminoso entre 1991 y 1992 en medio de una ofensiva. Fue liberado  por una interpretación en medio de gritos de manifestantes que no se presentaron para animarlo o “tirar buena onda” sino para dejar claro que no estaban muy felices de que quede en libertad. Muchos peruanos desaparecieron durante su gobierno con claro sesgo autoritario.

Un futuro incierto

Fue liberado de prisión luego de que un fallo del máximo tribunal del país le concediera un indulto humanitario, a pesar de una solicitud de la Corte Interamericana de Derechos Humanos regional para retrasar su liberación. Así y todo fue puesto en libertad  después de haber estado en la cárcel por lo que fue considerado por la justicia peruana por sus crímenes cometidos. 

Decenas de sus partidarios y personas contra él rodearon al expresidente cuando salió de prisión. Sus políticas durante su mandato mejoraron la economía del país y lo sacaron de un ciclo de hiperinflación. Problema que enfrentan varios países sudamericanos cómo la Argentina, Venezuela, Colombia, Cuba y otros que no llegan a la categoría hiper, más peleamos para hacer rendir nuestra moneda en el país y fuera del mismo también. 

A su avanzada edad a Fujimori  le toca sentir la libertad que vuelve a abrir el debate en torno a su persona y su gobierno agrietando de paso la gobernabilidad de un país sumido en una crisis permanente luego de que cinco de sus ex presidentes fueran a parar a la carcel por distintas razones. 

Más del autor