
El músico valoró que la selección paraguaya reivindique la identidad nacional tras avanzar en el Mundial y llamó a fortalecer el sentido de pertenencia.
Luego de la histórica clasificación de Paraguay a los octavos de final del Mundial 2026, tras eliminar a Alemania en la tanda de penales, los jugadores celebraron en el vestuario al ritmo de «13 Tuyutí», en la versión del músico Francisco Russo. Mediante un contacto con la radio Monumental 1080 AM, el artista consideró el gesto como una muestra de identidad nacional y destacó la importancia de mantener vivo el sentido de pertenencia entre las nuevas generaciones.
«13 Tuyutí» volvió a convertirse en símbolo de identidad nacional
La celebración de la Albirroja tras la clasificación a octavos de final tuvo un componente que trascendió lo deportivo. En el vestuario, los futbolistas acompañaron los festejos con «13 Tuyutí», una de las canciones patrióticas más representativas del Paraguay, interpretada en la versión de Francisco Russo.
Para el músico, que su obra haya sido elegida por los jugadores representa una señal de que la identidad nacional continúa ocupando un lugar central en momentos históricos para el deporte paraguayo.
«Es la señal de que estamos en el camino correcto. Hay una responsabilidad de sostener la identidad nacional, es bueno que llegue y se sostenga», expresó.
Russo sostuvo además que el fortalecimiento del sentido de pertenencia constituye un compromiso colectivo.
«Debemos rescatar nuestro sentido de pertenencia. Yo solo soy un eslabón en la cadena de comunicación», afirmó.
El valor de la entrega por encima del resultado
Más allá de la clasificación, el compositor reflexionó sobre el significado de competir representando al país y destacó la actitud del plantel durante el torneo.
Según señaló, en el fútbol existen distintos desenlaces, pero el compromiso con la camiseta es el principal factor que la ciudadanía reconoce.
«Hay tres resultados cuando uno entra a competir en este deporte. Y yo estoy convencido que cualquiera de los tres el pueblo paraguayo lo aceptará, siempre y cuando la entrega sea total», manifestó.
Las declaraciones llegan después de una actuación que devolvió a Paraguay a los primeros planos del fútbol mundial, alimentando la ilusión de una afición que aguardó 16 años para volver a ver a la selección disputar una Copa del Mundo.
Respeto hacia los rivales en medio de la euforia
En medio de la celebración por la eliminación de Alemania, Russo también llamó a mantener el respeto hacia los adversarios y evitar discursos de revancha deportiva.
El artista sostuvo que el fútbol debe entenderse desde la competencia sana y el reconocimiento hacia quienes también forman parte del espectáculo.
«La cuestión de la revancha es absolutamente volátil. Ellos son merecedores de respeto, admiración y consideración», enfatizó.
La selección como inspiración para las nuevas generaciones
Russo también resaltó el papel que cumple la selección paraguaya como referente para niños y jóvenes que sueñan con vestir la camiseta albirroja.
Para describir esa relación entre futbolistas e hinchada recurrió a una metáfora que sintetiza el vínculo entre ambos.
«Estos chicos que entran a competir son las tortugas y nosotros somos el caparazón. A donde ellos van, nosotros vamos con ellos.»
El compositor añadió que cada actuación de la selección tiene un impacto que trasciende el resultado deportivo.
«Estos jugadores son el espejo de los miles de chicos que buscan una pelota para jugar, soñando algún día vestir estos colores.»
La identidad paraguaya acompaña el sueño mundialista
Mientras Paraguay continúa su camino en el Mundial 2026, la celebración con «13 Tuyutí» volvió a poner en primer plano el vínculo entre el deporte y la identidad nacional. El gesto de los futbolistas encontró eco en las palabras de Francisco Russo, quien consideró que mantener vivas las expresiones culturales fortalece el sentido de pertenencia y proyecta una imagen del país que trasciende el ámbito futbolístico.
Periodista Senior