El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó que el conflicto en Medio Oriente tendrá impacto directo en la economía mundial, con mayor inflación y menor crecimiento, en un contexto de alta incertidumbre.
La directora gerente, Kristalina Georgieva, señaló que sin la guerra se preveía una mejora en la actividad global, con estimaciones de crecimiento de 3,3% para 2026 y 3,2% para 2027. Sin embargo, el escenario cambió y ahora se anticipa una revisión al alza de los precios y a la baja del crecimiento.
El organismo indicó que incluso con un fin rápido del conflicto, el impacto negativo persistirá en las proyecciones. En caso de una prolongación, el efecto sería más severo.
El FMI también confirmó que algunos países ya solicitaron asistencia financiera y que se evalúa ampliar programas de crédito para responder a estas necesidades.
El principal canal de impacto es el encarecimiento de la energía, tras las tensiones en el estrecho de Ormuz, clave para el tránsito de petróleo y gas. Este aumento afecta especialmente a países importadores, al elevar costos internos.
Además, se registran efectos en cadena: suba de alimentos y fertilizantes, interrupciones logísticas y mayores costos de transporte. Las economías de menores ingresos son las más expuestas, con riesgos crecientes de inseguridad alimentaria.
En el plano financiero, el FMI reportó mayor volatilidad, con caídas en mercados y condiciones más restrictivas a nivel global.
Periodista Senior