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“Esta es una sociedad que no educa para la sexualidad”

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Lamentablemente es común en el país conocer noticias de niños que fueron abandonados en baños, hospitales, basureros y otros lugares públicos estando recién nacidos. Por lo general, son las madres las que incurren en estos actos.

La política y feminista Lilian Soto, afirmó que estos casos generan un debate en el que se colocan una serie de elementos que desde hace tiempo viene planteando, relacionados con un pensamiento armónico de colocar a las mujeres con el único rol de reproducirse por una parte y por el otro, expandir la idea de que la maternidad es un destino único para ellas, un destino inexorable.

Igualmente, mencionó que el debate coloca una idea que es central en esta discusión: la maternidad es una decisión de las mujeres.

“El pensamiento machista y patriarcal colocó a las mujeres en ese rol de reproductoras como único, que reproducirse siempre fuese inevitable e inexorable, las cargó además de una obligación emocional, de ser supuestamente felices ante la maternidad sin considerar cualquier otra circunstancia”, aseveró.

Declaró que ese pensamiento puede tener su fundamento histórico y sociológico y que fueron construidos por hombres que producen mandatos de género y que los expulsa o exime de las responsabilidades del rol de la reproducción de los cuidados y las tareas.

“Justamente se trata de estos mandatos de géneros que desafiamos cuando decimos que la maternidad solo puede ser deseada y no una obligación, que las mujeres podamos decidir ser madres o no ser madres, lo que realidad importa es que somos capaces de tomar una decisión y que esa decisión nos satisfaga”, sostuvo.

Analizó que no es fácil para una sociedad de nuestras características que existan mujeres que quieran formar una familia y otras que no.

“Cuando no se respeta esa capacidad de decisión de las mujeres surgen situaciones complicadas sobre todo para las que no quisieron serlo y fueron obligadas por distintas circunstancias por las puniciones posibles. Querer interrumpir el embarazo, tener una posición sobre el aborto, o por la ignorancia que continúa en la sociedad, porque esta es una sociedad que no educa para la sexualidad”, comentó.

En relación a políticas públicas, señaló que acá hay aspectos claves que deben ser abordados. Por una parte, la prevención, que pasa por transformar pensamientos instalados en la sociedad, por cambiar esa idea que las mujeres no pueden tomar ese tipo de decisiones.

«Luego, cuando ya suceden los hechos, debemos atenderlos», aseguró la especialista.

En su opinión, no pasa por lugares donde depositar a los niños, sino por un trabajo de acompañamiento a la mujer que se encuentra en esa situación para que pueda hacer todo lo necesario para que termine en una adopción, que es lo que corresponde cuando ya sucedió un nacimiento e igualmente hay que encontrar a otros integrantes de la familia, buscando la contención familiar.

“Hay que encontrar a las personas que se puedan hacer responsables con un proceso determinado. Creo que por ahí pasa la política pública, no por depositar al hijo que no quisiste aquí o allá”, opinó.

Concluyó aseverando que se debe acompañar al trabajador social y esto es fundamental para la mujer en la toma de su decisión y la intervención de todo el sistema de protección del niño o la niña que ya está vivo o viva.