El espíritu de cuerpo es un sentimiento de unidad, orgullo y honor que comparten los miembros de un grupo. Se basa en intereses y propósitos comunes. Existe en cualquier equipo deportivo, quienes formen parte de una empresa, organización o familia. Es el ambiente solidario que anima a las y los integrantes a actuar con base en los mismos propósitos e intereses comunes. Por ejemplo, un equipo de fútbol tiene como objetivo ganar un torneo y ascender de liga. Cualquier grupo académico de colegio o universidad quiere obtener la mejor calificación de sus profesores en las materias que tengan para lograr recibirse de bachiller o concluir la carrera universitaria que los miembros del grupo estén haciendo.
Este espíritu está hoy día entrando en decadencia por varias razones; ya no nos habituamos a congregarnos, el trabajo a distancia, online o en línea, el poco o nulo interés en el otro cómo antes en tiempos de nuestros abuelos o padres existía, la decadencia significa el descenso, retroceso, degeneración, disminución, deterioro o debilitación de lo que se quiera calificar cómo decadente.
Recuerdo que la expresión “espíritu de cuerpo” la escuché por primera vez cuando cumplí el servicio militar y luego al ver películas de guerra y al trabajar con mi pelotón y compañía por objetivos que teníamos en común y al comparar esa experiencia con lo que la ficción exhibe y la realidad demuestra entendemos la trascendencia que tiene para todos el conocer las debilidades y fortalezas de los miembros para así lograr jugadas o maniobras que no terminen siendo decadentes sino esplendorosas estén en apogeo o aumento e inspiren a otros grupos para que lleguen a sus objetivos, que no solo debe estar mental o físicamente listo para alcanzar las metas predispuestas sino también espiritualmente que no está solo regido por lo que su religión proponga seguir.
Cómo pautas en su vida sino sobre todo en lo convencido que se encuentre en el importante valor de su equipo o grupo en el que se encuentre para el beneficio particular de quienes integren cualquier conjunto de personas. Las mismas que hayan sido formadas o están listas para “remar” juntos la nave ya sea esta una empresa, equipo deportivo o la misma familia. El primer equipo que todos tenemos en la vida y puede que no sea perfecta por estar compuesta por seres humanos, que no somos perfectos más si perfectibles y podemos aprender de y corregir nuestros errores sino por nosotros para nuestros equipos si lo tenemos cómo algo prioritario en nuestras vidas y confiamos en la capacidad y habilidad de quienes lo integren para el bien común y particular.
Para eso se sugieren los sgtes puntos que al seguirlos cómo indican tenemos la seguridad de ganar o movernos cómo equipo;
Volver a ser comunidad
Al referirnos a la comunicación entre pares de cualquier conjunto no existen excusas, pretextos ni lo que sea para excusarse de algún error o falencia en el trabajo de equipo, hoy día con plataformas cómo internet se hace mucho más rápido enviar, recibir y procesar mensajes entre quienes sean y donde se encuentren. Las pantallas son lo que ahora sobran en el mundo y lo que falta lastimosamente sigue siendo la capacidad de hacerlas funcionar bien para los objetivos de cualquier asociación. Que siempre tendrá empleados, funcionarios, hijos, padres, nietos, sobrinos, abuelos, padres, hermanos y quienes busquen el bien común aportando su habilidad, talento, fuerza o capacidad en un campo específico sin necesidad de la “guacha”, ofensas o agresión de quien esté encargado de dirigir el proyecto buscando hacer prevalecer la vida de su equipo para que este funcione bien para lo que sea que exista la empresa, sociedad, corporación o agrupación en un lugar y momento determinado.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
