domingo, febrero 1

El ser, la familia y el Estado

El mundo tiene más de 8 mil millones de habitantes, una cifra que aumenta mientras lee esto. Todos en este planeta no somos todos los mismos, existen muchas desemejanzas uno del otro. El filósofo chino Confucio decía; “El hombre inteligente tiene “igualdad y tranquilidad” de alma. El vulgar experimenta turbación e inquietud”. 

Confucio nació el 28 de septiembre de 551 a. C. y falleció el 11 de abril de 479 a. C. Sus ideas no eran una religión en sentido estricto, sino un sistema ético y político diseñado para traer orden a una sociedad caótica. Su pensamiento se basa en la idea de que, si cada individuo se cultiva moralmente, la familia prosperará, y si la familia prospera, el Estado será armonioso. Aquí nos presenta varios ángulos a ser cuidados en la sociedad cómo la mentalidad y espíritu del individuo cómo de la familia. El pensador del extinto Estado de Lu dejó a sus discípulos una serie de lecciones que comparten como eje temático la importancia de los valores humanos. Pensaba acerca de;

1. El Ren (Benevolencia o Humanidad): que se refiere a la capacidad de amar a los demás y actuar con empatía.

El Li (Ritos y Propiedad): para él las leyes no son suficientes para mantener el orden; se necesitan ritos y normas de conducta social.

Las Cinco Relaciones (Wu Lun):

Confucio creía que la armonía social depende de que cada persona cumpla con su deber en cinco relaciones jerárquicas clave:

  1. Gobernante y súbdito: El gobernante debe ser justo y el súbdito leal.

  2. Padre e hijo: La base de todo (llamada Piedad Filial o Xiao).

  3. Marido y mujer: Basada en el respeto y roles distintos.

  4. Hermano mayor y hermano menor: El mayor guía, el menor respeta.

  5. Amigo y amigo: relación basada en la igualdad, solidaridad y respeto

El gran maestro oriental

Confucio venía de una familia noble arruinada, fue maestro y se desempeñó como carpintero en las postrimerías del período de las ‘Primaveras y Otoños’ de su país. de 9,60 millones km² y con 1.414.233.186 de habitantes entre mujeres, hombres, niños, jóvenes, adultos y mayores de edad de diferentes edades, dimensiones, formas de pensar y ser determinadas.

No es adecuado vivir comparando para evitar conflictos entre los comparados, más es importante tener en cuenta la importancia que tuvo, tiene y tendrá el ser una persona educada no solo en aspectos específicos sino sobre todo portarnos bien entre los que seamos parte de cualquier comunidad. Esta actitud nos ahorrará complicaciones con quien sea y podremos obtener igualdad y tranquilidad en nuestra mente y espíritu cómo con las personas que nos rodean. Confucio en ese sentido tenía razón y por eso su vigencia.