La psicología es la ciencia que estudia la conducta humana y los procesos mentales. Su objetivo principal es comprender cómo los individuos perciben, piensan, sienten y actúan, tanto de forma interna como en su interacción con el entorno físico y social.
El psicólogo argentino Lucas Martin Espinosa dice que; «Muchas personas creen que vivir cansados y tensos, es simplemente parte de la vida adulta”. El especialista advierte que el estrés constante se ha normalizado. Siendo el estrés una respuesta física y emocional natural ante situaciones que percibimos como desafiantes, amenazantes o que demandan un esfuerzo superior al habitual.
Espinosa agrega que; «el cansancio constante, la dificultad para desconectar o la sensación de estar siempre acelerado se han convertido en experiencias habituales para muchas personas. En un contexto marcado por la incertidumbre, la presión laboral y la autoexigencia, el estrés parece haberse integrado en la vida cotidiana hasta el punto de que muchos lo consideran inevitable». «Muchas personas creen que vivir cansados, tensos o acelerados más es simplemente parte de la vida adulta”. Periodo de vida en que habitualmente tenemos más compromisos y responsabilidades en la familia, el empleo o donde trabajemos con otras personas. El psicólogo clínico Juan Lucas Martín, explica, esta percepción se ha ido consolidando con el tiempo, especialmente en sociedades donde la productividad y la exigencia personal ocupan un lugar central.
Un cuerpo resentido
El cuerpo humano está preparado para responder al estrés de forma puntual, que significa que nuestra biología evolucionó para enfrentar amenazas de corta duración, seguidas de un periodo de recuperación, cuando descansamos, socializamos con otras personas o nos alimentamos.
No se preocupe si se estresa con frecuencia, solo entienda que vive algo natural; que es la vida de un adulto y no será siempre así si no cambia su forma de percibir o asimilar lo que ocurre a su alrededor y si no tiene formas de canalizar su estrés o “mala onda” de manera sana sin perjudicar a otras personas como a sí mismo.
En su experiencia clínica, el psicólogo observa que existen ciertos patrones que aparecen con frecuencia en las personas que viven bajo altos niveles de estrés. Estos mecanismos suelen desarrollarse de forma gradual y muchas veces pasan desapercibidos hasta que el agotamiento ya es evidente. “Hay tres dinámicas que aparecen constantemente”, explica. “La primera es la autoexigencia excesiva: personas que sienten que nunca es suficiente lo que hacen. La segunda es la irresponsabilidad emocional, personas que cargan con los problemas de otros. Y la tercera es la sensación permanente de incertidumbre”. Que llevan a sentir molestias musculares, dolores de cabeza o ganas de destruir lo que sea tengan cerca.
Por eso para evitar que el estrés lo controle en su oficina, hogar o donde se encuentre con otras personas se sugiere;
- Respiración Diafragmática: Realiza inspiraciones profundas expandiendo el abdomen, no el pecho. Al exhalar más lento de lo que inhalas, activas el nervio vago, que es el interruptor natural para calmar el ritmo cardíaco.
- Exposición al frío: Lavarse la cara con agua muy fría o sostener un hielo por unos segundos genera un «reset» sensorial que interrumpe los pensamientos circulares y baja la intensidad emocional.
- Identificar la «Rumiación»: Cuando te encuentres dando vueltas al mismo problema sin llegar a una solución, nómbralo: «Estoy rumiando». Esto activa la corteza prefrontal y te ayuda a tomar distancia emocional.
- Cambio de Foco: La queja constante refuerza los circuitos neuronales del estrés. Practicar el enfoque en soluciones o en aspectos positivos del día ayuda a la plasticidad cerebral, fortaleciendo áreas que gestionan mejor la adversidad.
- Priorizar el Sueño Profundo: Es durante el descanso cuando el sistema glinfático se activa con mayor fuerza. Sin un sueño de calidad, el cerebro está «sucio» y es mucho más reactivo al estrés al día siguiente.
- Higiene Digital: Evitar las pantallas una hora antes de dormir reduzca la sobreestimulación y facilita que el cuerpo entienda que el periodo de alerta ha terminado.
Todo eso ayuda para enfrentar el mal de este siglo: el stress es cuestion de aplicar la terapéutica.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
