Hace poco tiempo que me encontraba invitado a la undécima edición de Univerano
2025 en Caacupé, siendo este el primer evento del año. Era para mi un gran honor
estar en un ambiente que por alguna razón me recordó a la idea de la paideia griega
en donde uno podría escuchar a expertos de distintas artes y ciencias para obtener
nuevas ideas.
El evento tenia como tema central el rol del bien común y el esfuerzo colectivo en
contra del individualismo que tanto acecha en estos tiempos. Tras terminar de
escuchar sobre acontecimientos históricos, antropología y otros temas sociales como
la migración, empezó la ronda de debate entre los disertantes y el público.
Todo parecía mas bien sonar a unos buenos aportes o aclaraciones de ideas hasta
que alguien lanzo la siguiente pregunta al fundador de la idea de Univerano, el Dr.
Benjamín Fernández Bogado. La pregunta en cuestión era la siguiente. ¿Quién es
mas responsable del bien común, el estado o la comunidad?
Responder a algo así no seria tan sencillo puesto que evidentemente en el mundo hay
diferentes tipos de estado. Un país tendrá mas o menos ministerios que otros y ni
hablemos de la cantidad de funcionarios públicos en cada uno que desempeñen de
manera correcta su labor para con sus ciudadanos. Pero como todos los presentes
entendieron que el contexto se refería al actual estado paraguayo, el Dr. Fernández
realizó entonces una afirmación que no dejo a nadie indiferente.
Él sentencio entonces que la famosa frase conocida por muchos de que “cada pueblo
tiene el gobierno que se merece” se encuentra mal planteada y que una expresión
más realista seria “cada pueblo tiene el gobierno que se le parece”, por lo que la razón
por la que sentimos en Paraguay que el estado no esta presente al servicio y cuidado
de la comunidad al igual que muchos países desarrollados, es porque como sociedad
ni tenemos idea de cómo debería verse el estado paraguayo.
Siguiendo esa lógica, el Dr. Benjamín Fernández señalo que el estado en el país seria
igual al mito guaraní del Póra, puesto que es el único de todos que no tiene figura, no
cuenta con una forma concreta. Pero si se sabe que este ser es aterrador, que busca
hacer daño. Tristemente el estado paraguayo parece haber adoptado características
similares a la de ese espíritu maligno, como si se tratase de un poseído.
La corrupción en la gestión publica es solo una de las tantas maneras en las que el
estado se alimenta de la energía y recursos del país. También esta esa burocracia
ineficiente que solo pone obstáculos al progreso de la nación, ya todos sabemos de
esos tramites innecesarios que causan demoras en el día a día. Se podría mencionar
el abandono del estado hacia los pueblos originarios y otros sectores vulnerables
Es por esos y por otros motivos que el estado paraguayo si se comporta como un Póra
que se alimenta de tu energía, de tus ganas de vivir, sumiendo a uno en la oscuridad e
ignorancia, no en seguridad social. Solo una vez que encendamos la luz y busquemos
como dar una forma acorde al estado, nos daremos cuenta los paraguayos de que
esos grandes males pueden y deben ser derrotados.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
