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jueves, diciembre 2, 2021
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El covid: un caballo desbocado

Dada las últimas informaciones y reflexiones  sobre la forma en que siguen administrando lo referente a lo que necesitan los hospitales, es preciso puntualizar algunos puntos. Hacer frente al covid19 que está empezando a aumentar el número de caídos en esta guerra es complejo y urgente.  Este  virus  ahora con la entrada de la segunda cepa desde el Brasil empeora las cosas por la cantidad de internados en terapia intensiva y la falta de medicamentos básicos que ya costó la salida de Mazzoleni de su cargo de ministro. No hay atracurio ni midazolam en los hospitales públicos incluido el IPS y lo que existe cuesta caro y es urgente. Algunos lo compran de contrabando desde la vecina Clorinda y sumamos el tema  del oxígeno, a cuyos proveedores el Estado les debe 4 millones de dólares desde el 2011.

UN PRESIDENTE PERDIDO Y ATRIBULADO
Mientras tanto el capitán de la nave que está a la deriva se esconde o realiza reuniones cuasi secretas con su gabinete mientras tanto nuestros verdaderos héroes siguen peleando en los hospitales; médicos, enfermeros y todo el personal de blanco que también lastimosamente  ha sufrido bajas  cómo desde el inicio de la triste cuenta de difuntos.

Ya han caído 31 y 21 están ahora en terapia intensiva.  ¿Qué se espera? se preguntaría usted? imaginemos que el presidente está montando un caballo cómo jinete que usa este animal cómo medio de locomoción y en un momento el animal pierde el control y realiza movimientos peligrosos para su vida es ahí de donde viene la frase “tomá las riendas y controla tu caballo” . No tiene otra opción.

Es importante tener en cuenta que no solo en este continente hay problemas con el covid y el suministro de vacunas, un amigo que vive en Italia me comentó los problemas surgidos entre los movimientos identificados cómo los soberanistas y europeístas  y lo que exige cada grupo para ser inoculado primero. Hace poco se identificó un movimiento extraño de millones de dosis a un país europeo superando la cantidad de habitantes.

Lo que pide el ciudadano paraguayo es lo que había dicho el monseñor emérito Mario Melanio  Medina; que el presidente deje de ser orgulloso, sea más humilde y sincero con el pueblo, exponiendo su imagen diciendo tenemos esto, nos hace falta aquello, aquí hemos fallado, aunque por otro lado está la posibilidad de su renuncia en los próximos días, siendo este caso el primero en la historia política paraguaya. Requerimos un giro copernicano  para que el paraguayo habituado a las reuniones sociales con  asados, bebidas o  encuentros deportivos entienda la gravedad del momento y sepa que el gobierno está en otra  y que  salvarse depende de cada uno.

Es hora de ver a nuestro jinete tomando  las riendas de este caballo desbocado  para evitar daños mayores o renuncie a su condición para provecho de todos.-

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