El Banco Central del Paraguay (BCP) presentó este lunes 5 de octubre la nueva familia de billetes del guaraní, en coincidencia con los 83 años de creación de la moneda nacional. La renovación conservará las seis denominaciones actuales, pero modificará diseños, tamaños y elementos de seguridad e incorporará al billete de G. 10.000 entre los fabricados en polímero.
La presentación marca la etapa pública de un proceso iniciado formalmente en 2022, cuando el Directorio del BCP aprobó el cambio de la familia de billetes. La institución plantea la renovación como una actualización tecnológica y de seguridad, pero también como una modificación de la identidad visual del dinero paraguayo.
¿Qué cambiará en los nuevos billetes del guaraní?
El cambio abarcará los billetes de G. 2.000, G. 5.000, G. 10.000, G. 20.000, G. 50.000 y G. 100.000. No habrá eliminación de ceros ni modificación de las denominaciones que conforman actualmente el cono monetario.
Una de las principales novedades estará en el tamaño. Los nuevos billetes mantendrán un mismo ancho, pero tendrán longitudes diferentes según su denominación. Entre un valor y otro habrá una diferencia de siete milímetros: el de G. 100.000 será el de mayor longitud y las denominaciones inferiores serán progresivamente más pequeñas.
El objetivo no es solamente estético. La diferenciación permitirá reconocer con mayor facilidad cada valor y constituye una medida de accesibilidad destinada especialmente a personas con dificultades visuales.
La nueva familia también utilizará una línea gráfica más homogénea. El BCP trabajó en la incorporación de elementos vinculados con la historia, la cultura, la biodiversidad, la fauna y la flora del Paraguay, dentro de una renovación que modifica una iconografía monetaria mantenida durante décadas.
¿Qué billetes serán de polímero?
Otro cambio se producirá en los materiales. Actualmente los billetes de G. 2.000 y G. 5.000 utilizan polímero. Con la nueva familia se incorporará también a este grupo la denominación de G. 10.000.
Los billetes de G. 20.000, G. 50.000 y G. 100.000 continuarán confeccionándose sobre sustrato de algodón.
La utilización de distintos materiales forma parte de las especificaciones definidas por el BCP para actualizar la calidad del circulante. La institución también incorporará nuevas medidas de seguridad destinadas a dificultar la falsificación y facilitar la verificación de autenticidad por parte de ciudadanos, comercios y entidades financieras.
El presidente del Banco Central, Carlos Carvallo, señaló durante la presentación que la nueva familia de billetes pertenece a todos los paraguayos. La banca matriz explicó que uno de los objetivos centrales de la renovación es incorporar tecnologías de seguridad acordes con estándares internacionales.
¿Los billetes que tenemos actualmente dejarán de servir?
La presentación de una nueva familia no significa que los billetes actualmente utilizados pierdan automáticamente su valor.
La incorporación será gradual y las nuevas emisiones coexistirán con los billetes que ya están en circulación. El BCP había previsto que las primeras denominaciones de la nueva familia comiencen a llegar al público a partir del primer trimestre de 2027.
Esto implica que no será necesario cambiar inmediatamente el dinero disponible ni realizar trámites para reemplazar los billetes actuales. La transición se producirá progresivamente a medida que las nuevas piezas sean incorporadas al sistema monetario.
Al 30 de septiembre de 2026, el valor de los billetes en circulación en Paraguay alcanzaba G. 19,748 billones, mientras que, sumadas las monedas, la circulación monetaria total ascendía a G. 20,196 billones, según registros del propio Banco Central.
¿Por qué el BCP decidió cambiar los billetes?
El proyecto comenzó oficialmente el 5 de octubre de 2022. El BCP justificó entonces la renovación en la necesidad de homogeneizar las características de las distintas denominaciones, actualizar los mecanismos de seguridad y mejorar la calidad del efectivo utilizado por la población.
El proceso incluyó investigación sobre características generales de los billetes, tecnologías contra la falsificación, selección de motivos vinculados con la identidad nacional, definición de diseños, especificaciones técnicas y planificación de su fabricación y emisión.
La renovación ocurre además en un momento de transformación del sistema de pagos. El uso creciente de transferencias y otros medios electrónicos reduce parte de la dependencia del efectivo, pero no elimina la necesidad de mantener billetes seguros y accesibles para las operaciones que continúan realizándose físicamente.
El propio Plan Estratégico Institucional 2025-2029 del BCP identifica la incorporación de la nueva familia como un proyecto relacionado con el objetivo de garantizar un sistema de pagos seguro, confiable y eficiente.
¿El cambio de billetes significa que se eliminarán ceros?
No. Una de las definiciones centrales adoptadas por el BCP desde el inicio del proyecto fue mantener el actual cono monetario. La renovación de los billetes no constituye una reconversión de la moneda ni implica quitar ceros al guaraní.
El país seguirá utilizando las denominaciones de G. 2.000, G. 5.000, G. 10.000, G. 20.000, G. 50.000 y G. 100.000.
La distinción resulta relevante porque el guaraní acumula 83 años sin una reconversión monetaria. Fue establecido como signo monetario nacional mediante el Decreto-Ley N.º 655 del 5 de octubre de 1943, durante el gobierno de Higinio Morínigo.
Desde entonces, el crecimiento de la economía y la inflación acumulada incrementaron significativamente los valores expresados en moneda local, pero el Banco Central optó por conservar la estructura nominal existente en esta renovación.
¿Qué representa el cambio a 83 años del guaraní?
La nueva familia modifica principalmente la forma en que el guaraní se presenta y protege, no su valor ni su estructura monetaria. Los diseños incorporan una mirada renovada sobre la identidad paraguaya mientras las medidas de seguridad buscan responder a tecnologías de falsificación cada vez más sofisticadas.
Para el BCP, el proceso forma parte de su responsabilidad constitucional y legal de garantizar billetes y monedas de curso legal en cantidad y calidad suficientes para el funcionamiento de la economía.
A 83 años de su creación, el guaraní conservará así sus actuales denominaciones, pero comenzará una transición hacia billetes con nuevas dimensiones, materiales, diseños y mecanismos de seguridad. Los actuales seguirán circulando mientras la nueva familia ingresa gradualmente al sistema desde 2027.