Estados Unidos es un país de 9.261.94 km² donde habitan 341,145,670 personas entre niños, jóvenes, adultos y mayores de edad que en su gran mayoría buscan seguridad, paz, salud, comodidades y espacios suficientes para vivir tranquilos.
Ahora este país busca anexar a su territorio Groenlandia de 2,17 millones km² donde se estima viven 57 mil personas. No es un país independiente sino es de una dependencia autónoma de Dinamarca, aunque tiene un alto grado de autogobierno. Durante siglos, la isla fue parte del Reino de Dinamarca y solo pasó a estar bajo el control de Noruega brevemente durante la Segunda Guerra Mundial.
El gobierno de Groenlandia ha frenado en gran medida la explotación de tierras raras, uranio, petróleo y gas por motivos ecológicos en el marco de la autogestión, y estos recursos pueden interesar a los EE.UU. El interés estadounidense por Groenlandia no es nuevo. Ya en 1867 -el año en que Estados Unidos compró Alaska a Rusia. Políticos estadounidenses barajaron la anexión de Groenlandia e Islandia el 1 de julio de 1868.
Debemos tener en cuenta ahora que el calentamiento global ya está provocando una reducción gradual de las masas de hielo en todo el Océano Ártico: el interior de Groenlandia se está volviendo más accesible y las rutas marítimas a través del Ártico se vuelven navegables en ocasiones y en otras no. Por otro lado, está la explotación de los yacimientos de materias primas que se encuentran allí podría pronto ser más viable económicamente. Por otro lado, se están abriendo nuevas rutas marítimas tanto para buques mercantes como para buques de guerra.
En una conferencia de prensa, Trump afirmó: «Necesitamos Groenlandia por la seguridad nacional, no por los recursos”.
Una historia agitada
Ya en 1951, al inicio de la Guerra Fría, Estados Unidos y Dinamarca firmaron un acuerdo de defensa que permitió a Washington construir la base aérea de Thule. Hoy la instalación también sirve para la vigilancia espacial y desde 2023 se denomina Pituffik Space Base. Se la considera un pilar central del sistema estadounidense de alerta temprana ante el lanzamiento de misiles.
En 1867 el entonces secretario de Estado William Henry Seward estaba a punto de cerrar la compra de Groenlandia por 5,5 millones de dólares en oro. El acuerdo fracasó, pero la idea persistió durante décadas. Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Alemania ocupó Dinamarca, Estados Unidos asumió de hecho el control de Groenlandia, aunque al final del conflicto la devolvió a Dinamarca.
Ahora desea que sea parte de los EE. UU que debe organizarse y poner en orden sus prioridades y propiedades para tener a su población cómoda y satisfecha en su casa que desea anexar a sus vidas es la salud, educación y seguridad económica y política para una armonía social en el hogar del “orgulloso y valiente”. Se levantaron voces en contra del proyecto Trump en el congreso.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
