No se trata de lo que pasó, pasa o pasará en Sudamérica u otros continentes donde también ocurren accidentes naturales. Ahora las noticias vienen de Europa y otras latitudes donde el huracán Elvis sacude Madagascar tras la triple amenaza europea. Mientras en Paraguay y otros países del hemisferio sur nos toca andar con vestimenta ligera e hidratandonos con frecuencia porque el verano ha llegado con sus elevadas temperaturas y esporádicas lluvias, más cuando llegan no se destacan por ser precipitaciones leves. En Europa, Norteamérica y continentes del hemisferio norte su población se encuentra abrigada y buscando formas de hacer calor para la comodidad, seguridad y salud de sus organismos y espacios que habitan.
En nuestro planeta la baja presión se fortalece hasta alcanzar el estado de ciclón tropical en el océano índico, mientras continúa la temporada de tormentas de viento en Europa, continente donde viven muchos latinos, asiáticos, africanos y norteamericanos que cómo en cualquier de nuestro mundo tienen sus dilemas climáticos, porque no existe el clima perfecto, así cómo tampoco la persona o mentalidad perfecta. O se adaptan a las bajas, altas temperaturas, sorpresas climáticas o lo inesperado que a meteorología le cuesta pronosticar con exactitud cuando y donde tendríamos lluvias o cualquier fenómeno que en nuestro mundo es capaz de destruir lo que sea e incluso llevarse vidas y perjudicar la salud de quienes se expongan a estos perjudiciales acaecimientos climáticos. Sucesos que se dan en cualquier lugar y momento por estar conectados a la naturaleza que también vive cómo su pariente, compañeros de trabajo o estudio y reacciona bien o mal de acuerdo a cómo se porte el terraqueo con ella.
Un mundo sacudido
Una zona compacta y estacionaria de baja presión trajo un período sostenido de fuertes lluvias a las partes del sur de Madagascar esta semana, con estaciones meteorológicas en Taolagnaro y Toliara registrando totales de lluvia en cinco días de 178 mm y 196 mm respectivamente, con un total máximo de 24 horas de 93 mm en Toliara. Cifras importantes que en este continente podemos notar su perjuicio en países cómo Brasil, donde ha llovido bastante las últimas semanas, inundando ciudades, improvisando pequeños ríos avenidas de vehículos y lagos los parques públicos o espacios donde se congreguen personas para socializar, habitar o que sirvan para existir sin complicación alguna.
Condición infaltable en relación al clima, que improvisadamente puede mostrarse incómodo o insatisfecho con nosotros, nuestro entorno y el medioambiente. Y su manera de reaccionar o aparecer en nuestra vida es un recuerdo que no nos estamos portando bien con la “pachamama” o madre naturaleza. El daño a ella hace que los cambios climáticos sena intensos por el daño a nuestro medio ambiente deforestando, contaminado o cualquier acción ecocida que tiene una respuesta del clima que se sienten en las estaciones extremas que se vuelven más prolongadas o más intensas haciendo difícil pronosticar, predecir, presagiar o augurar acontecimientos que podrían dañarnos y volverse noticia si se presentan descontrolados y terminan siendo desagradables o incómodos para cualquier terráqueo.
Hay que asumir estas realidades y buscar la manera de paliarlas o de evitarlas.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
