viernes, octubre 9

De las Residentas a la actualidad: la literatura paraguaya llega a Ouro Preto

En medio de las laderas barrocas y la memoria histórica de Ouro Preto, ciudad brasileña declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, la literatura paraguaya abrió un nuevo espacio de intercambio cultural. El 14 de septiembre de 2026, Casa Torta fue escenario de un encuentro dedicado a la literatura escrita por mujeres, con Paraguay como uno de sus protagonistas.

La escritora Fabiola Dapello, integrante de la Asociación de Escritoras Paraguayas y Asociadas (EPA), llegó a la ciudad brasileña con una maleta cargada de libros donados por sus colegas. El objetivo fue comenzar a conformar una biblioteca de autores paraguayos en ese espacio cultural y, al mismo tiempo, impulsar una nueva etapa del proyecto Residentas Contemporáneas.

La iniciativa surgió a partir del vínculo entre Dapello y Eva Zaldívar, ambas egresadas de la Escuela de Artes Literarias del Instituto Superior de Bellas Artes (ISBA), en Asunción. Zaldívar, restauradora, curadora y gestora cultural radicada desde hace más de 15 años en Brasil, creó en 2015 el proyecto Residentas Contemporáneas desde el Instituto Itacurumim, con la intención de ampliar la mirada sobre Paraguay en el exterior.

Su lema resume el espíritu de la propuesta: «Donde va una mujer paraguaya, también viaja el Paraguay».

Al enterarse del viaje de Dapello, Zaldívar la invitó a participar de una actividad centrada en la evolución de la literatura paraguaya escrita por mujeres.

«Vení, te comento que tengo un proyecto que se llama Residentas Contemporáneas del año 2015 […] y me gustaría que hablases sobre la literatura paraguaya. Aquí en Ouro Preto se habla mucho de las residentas y queremos que hables de las obras de la voz femenina en la literatura paraguaya desde las residentas hasta nuestros días», recordó Dapello.

Para la escritora, el viaje adquirió un sentido colectivo que trascendió su participación individual.

«Para mí fue un honor, un honor enorme, primero que nada, haber llevado la bandera […] Y llevé conmigo una maleta llena de libros donados por EPA. La idea es justamente formar una biblioteca en ese espacio cultural de autores paraguayos […] para exponer nuestra voz allá, sobre todo la voz de la mujer», expresó.

De las Residentas a las voces contemporáneas

El encuentro en Casa Torta contó con respaldo de instituciones paraguayas y brasileñas. Durante su presentación, Dapello realizó un recorrido por la evolución de la literatura escrita por mujeres en Paraguay y presentó al público brasileño distintas autoras, generaciones y corrientes.

Uno de los nombres abordados fue el de Teresa Lamas Carísimo, destacada por su trabajo de recuperación de relatos vinculados con las mujeres y las generaciones que atravesaron las consecuencias de la Guerra contra la Triple Alianza.

«La primera escritora que tomó los testimonios de lo que sentían esas residentas fue Teresa Lamas Carísimo. Ella fue la primera que se animó a hacer consultas de cómo se sentían los nietos, los hijos, los descendientes de aquellas residentas; fue tomando notas y tiene una pluma ilustre, maravillosa», relató Dapello.

El recorrido incluyó además figuras fundamentales de las letras y del pensamiento paraguayo, como Josefina Plá, Renée Ferrer y Serafina Dávalos. A través de ellas, la exposición también permitió abordar las barreras históricas que enfrentaron las mujeres para participar plenamente de la vida cultural, social y política del país.

Ese contexto, explicó Fabiola, llevó durante décadas a muchas mujeres a desarrollar su escritura principalmente en espacios privados. Con los cambios políticos y sociales posteriores a la dictadura y la Constitución Nacional de 1992, nuevas voces comenzaron a ganar mayor visibilidad.

«De todos esos silencios que nos mantenían fuera de todo […] por eso empezamos a escribir en diarios secretos, a escribir en libros. Y hasta en el año 92, después de la Constitución […] hubo una explosión de voces después de eso», señaló.

Un mapa literario más amplio

Uno de los ejes centrales de la presentación fue mostrar que la literatura paraguaya contemporánea escrita por mujeres excede ampliamente los temas históricos con los que parte del público extranjero suele asociar al país.

«¿Qué conocían sobre la literatura paraguaya? Solamente que fuimos residentas y que sufrimos y que el Paraguay había quedado diezmado. Desde allí entonces yo les hice un upgrade de todas las escritoras», explicó.

La exposición permitió presentar un panorama que va desde la memoria histórica y el erotismo hasta géneros como el gótico, la ciencia ficción y el terror, además de nuevas expresiones vinculadas con la cultura contemporánea.

Dapello también destacó experiencias colectivas como Bosque de Letras, una antología que reunió a más de 60 escritoras alrededor de la defensa del medio ambiente.

«Quedaron realmente sorprendidos de todo lo que escribíamos sobre ciencia ficción, terror […] no nos creían tan avanzadas y, sobre todo, que la literatura tenía voz de mujer», afirmó.

Una biblioteca paraguaya en Brasil

El encuentro no terminó con la presentación. La visita también permitió iniciar conversaciones para avanzar hacia un convenio entre la Asociación de Escritoras Paraguayas y Asociadas y Casa Torta, con la intención de consolidar un espacio permanente para la circulación de literatura paraguaya en Brasil.

La maleta de libros llevada desde Paraguay se convirtió así en el punto de partida de una propuesta más amplia: construir un puente para que las obras de autoras nacionales encuentren nuevos lectores fuera del país.

Para Dapello, esa fue precisamente la función que buscó cumplir en Ouro Preto: actuar como articuladora entre ambos espacios culturales.

«¿Todas las paraguayas considerarías tener mayor circulación? Yo creo que todas. Todas tienen su particularidad, cada una tiene su magia y creo que todas deben ser oídas […] Mi función allá fue la de fungir de articuladora entre dos países y encontrar un espacio cultural para que la voz de la mujer paraguaya pueda ser oída».

Más que una participación individual, la experiencia abrió una puerta para ampliar la circulación de escritoras paraguayas y mostrar en Brasil una producción literaria diversa, atravesada por distintas generaciones, estilos y temáticas.