Todavía no tuve la oportunidad de viajar a Cuba, país soberano desde 1902, con atractivas playas, cultura, gente y espacios para conocer algo de su historia que está cargada de buenas y malas cosas cómo la historia de cualquier país. Al mencionarme Cuba automáticamente se viene a mi mente Fidel Castro, el comunismo, la bahía de Cochinos y otros acontecimientos y personajes de hace más de dos décadas.
Tiempo muy viejo para algunos, y tienen razón. Ahora el pequeño vecino de los EE. UU vive una crisis que consiste en la falta de combustible, está sin turistas, y sin dinero en efectivo. Ahora el país está muerto de hambre hasta que la gente salga a la calle y Estados Unidos pueda intervenir. Cuba está en crisis. Ya tambaleándose por una recesión económica de cuatro años, agravada por la hiperinflación y la migración de casi el 20% de la población, que es de 10,892,659 personas.
El gobierno comunista de 67 años se encuentra en su punto más débil, siendo el actual presidente Miguel Diaz Canel, o ejecutor de proyectos políticos para su población, para evitar que esta decida abandonar su casa y quede en la misma para aportar su fuerza e ideas para mejorar sus condiciones de vida cómo la de otros que han encontrado en la isla un espacio cómodo y feliz para vivir.
Principales productos agrícolas cubanos son el azúcar, tabaco, cítricos, café, arroz, papas, frijoles, ganado bovino. Principales industrias Azúcar, petróleo, tabaco, construcción, níquel, acero, cemento, maquinaria agrícola y productos farmacéuticos que los exporta al mundo.
Un país colapsado
No podemos dejar pasar tampoco que allí existe un colapso energético que revela la vulnerabilidad estructural de la economía de la isla, porque la ausencia de petróleo extranjero y la restricción en el acceso a combustibles sitúan a Cuba ante una coyuntura crítica. Todo está marcado por recortes, apagones y un entorno de incertidumbre sin precedentes para la sociedad y esto está dificultando los esfuerzos del Programa Mundial de alimentos de la ONU para aliviar el sufrimiento del huracán Melissa del año pasado, que dañó más de 90,000 viviendas y 100,000 hectáreas de cultivos en Cuba. Una triste e intensa realidad que enfrentó la isla en octubre del año pasado.
Los diplomáticos expresaron su preocupación por lo rápido que la falta de combustible —para electricidad, agua y transporte de alimentos que podría causar sufrimiento extremo de la población. «La opinión es que la gente de pueblos rurales como Viñales puede estar bien, pero los de las ciudades estarían en un riesgo terrible.» La última crisis de Cuba sigue a una orden ejecutiva firmada por Donald Trump en enero que impone aranceles a cualquier país que suministre petróleo a Cuba. A pesar de la indignación de los aliados tradicionales de Cuba, China y Rusia, la amenaza ha demostrado ser efectiva.
No conozco el país pero tengo muy buenos amigos cubanos que extrañan a la “Perla del Caribe”, al “Cocotazo” o al “Mojito criollo” que hoy luego de de muchos años del fin de una dictadura que espantó a muchos cubanos de su casa y no logró estabilizar su economía u ordenar los hechos que no servían para la sensación del progreso entre los nativos, que con talento, o potencial talento mental deciden dejar sus propiedades, familia, amigos y compañeros de estudios o trabajo para enfrentar los desafíos de cualquier migrante a donde sea. Cuba ante el reto de su destino sin lugar a dudas una vez mas.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
