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COVID19, un macabro negocio para la China comunista

Doctor en Historia de la Universidad Católica Andrés Bello

@Nahem_Vzla

Una noticia que ha generado cierta alegría, son las imágenes de Wuhan (epicentro de la epidemia de SARS-CO-V2) donde las personas volvieron a la calle y gradualmente retornan a la normalidad de sus actividades, los abrazos entre los ciudadanos y las autoridades sanitarias son comunes. Por lo que hoy el gobierno de Xi Jinping emerge como el gran héroe bajo el artilugio que controló magistralmente la epidemia por lo que se asume que las bajas fueron mínimas.

Me pregunto, ¿realmente el Pdte. Xi Jinping es ese brillante y humanitario estatista que salvó a su pueblo tal como lo proyectan los medios de comunicación estatal chinos?, la respuesta es un contundente no. Durante los inicios del brote, en diciembre de 2019 el Oftalmólogo Li Wenliang alertó a sus colegas Médicos de Wuhan que habían reaparecido casos de neumonía SARS de 2003. Pronto el sistema represivo chino detuvo a Wenliang y en la estación policial lo obligaron a retractarse, caso contrario sería acusado de “propagar rumores”. En enero ya sabemos lo que ocurrió.

Las imágenes de cadáveres hallados en las calles de Hubei se hicieron comunes, en crudo, la muerte masiva se tornó lo cotidiano, a finales de enero el gobierno impuso una cuarenta forzada, amén del aprisionamiento y tratamiento absolutamente inhumano a los infectados, como no podía ser de otra manera, China es un país bajo un férreo sistema totalitario-comunista.

Con esas imágenes, sólo un idiota puede creer en las estadísticas oficiales chinas que señalan que a causa de la epidemia murieron poco más de 3.000 personas. Otros datos desmienten esa versión, uno muy importante es que en China se eliminaron más de 2 millones de líneas de celular dado que sus titulares ya no existen y Jaime Bayly aseguró que sólo en Wuhan los crematorios incineraban diariamente entre 3 a 5 mil personas. 

China no sólo fue inhumana, tardía e irresponsable al atender la crisis sanitaria, sino con todo el planeta. No obstante, hoy se auto-erigen como los máximos epidemiólogos, siendo que su estrategia epidemiológica se basó en la brutalidad, franca violación a la libertad y dignidad humana. Luego se dio el tupé de ir a Italia y regañar a sus autoridades sanitarias u ofrecer unas cuantas mascarillitas a países donde tienen intereses. Más allá de su cinismo, se observa el típico pillaje del gobierno chino con su interés de vender a escala mundial sus test inservibles, mascarillas, trajes, posiblemente la vacuna entre otros insumos médicos. Un jugoso y multimillonario negocio para la China comunista que costará a la humanidad millares de vidas, ¡que macabro! Lo peor, no faltará algún idiota o marioneta vendida que insistirá que la China roja es la mejor opción estratégica, diplomática y comercial para los pueblos Latinoamericanos.

Equipo Periodistico
Equipo Periodistico
Equipo de Periodistas del Diario El Independiente. Expertos en Historias urbanas. Yeruti Salcedo, John Walter Ferrari, Víctor Ortiz.

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