El consumismo es la tendencia a adquirir bienes y servicios de forma excesiva, a menudo innecesaria, superando las necesidades básicas de las personas. Se caracteriza por la compra y acumulación de productos más allá de lo indispensable. No es nada nuevo. Se considera una»enfermedad»social por su impacto negativo en el individuo, la sociedad y el medio ambiente. Puede manifestarse como una adicción a la compra compulsiva, con consecuencias psicológicas y económicas, ya nivel social y ecológico, conduce a la insostenibilidad, la degradación ambiental y la falta de generosidad. El analista económico estadounidense Morgan Housel dice sobre el consumismo actual que; “Piensas que quieres cosas bonitas, pero en realidad lo que quieres es respeto, admiración y atención”.
House es el autor del libro “el arte de gastar dinero” que trata sobre trata sobre la psicología y la filosofía de usar el dinero para vivir una vida más plena y feliz. Agrega que ahora el deseo de estatus es una forma de servidumbre moderna y nos endeudamos no por falta de dinero, sino de autoestima. Y una autoestima saludable comienza por cómo nos relacionamos con nosotros mismos. Demanda;
- Vivir Conscientemente: Prestar atención a lo que haces, piensas y sientes en el presente. No vivir en «piloto automático», sino ser consciente de tus motivaciones, acciones y sus consecuencias.
- Autoaceptación: Estar de tu lado, sin juzgarte constantemente. Aceptar que tienes virtudes y defectos, aciertos y errores, y que todo eso forma parte de ti.
- Tener Autorresponsabilidad: Reconocer que tú eres el responsable de tus elecciones, tu felicidad y el cumplimiento de tus deseos. Dejar de culpar a otros o a las circunstancias de tu vida.
- Autoafirmación: Muestre de forma auténtica en el mundo. Sea congruente con sus convicciones y valores, y ponga límites saludables a los demás para proteger su bienestar.
Contentarse con lo útil
En uno de los capítulos más incisivos de su libro, Housel describe cómo la comparación constante nos empuja a gastar más solo para mantener la ilusión de pertenecer. No se trata de consumo, sino de estatus. “La riqueza sin independencia”, advierte, “es una forma peculiar de pobreza”. Condición que no permite consumir ofertas reales o virtuales, porque el pobre debe concentrar sus fondos y concentración en elementos básicos en su vida sin acumular cosas innecesariamente.
Y subraya que la deuda social no sólo vacía las cuentas: también erosiona la tranquilidad. En ‘El arte de gastar dinero’, Housel recuerda que “el dinero es una herramienta que puedes usar, pero si no vas con cuidado, te usará a ti”. El problema no es gastar, sino hacerlo por los motivos equivocados: buscar atención en lugar de satisfacción.
Y este hábito ya no solo existe en países con buena economía sino se está convirtiendo en una práctica mundial, que nos debe preocupar porque el nivel de contaminación y destrucción del planeta podría aumentar de esta forma mucho más rápido a grandes dimensiones, afectando directamente al terráqueo que padecemos problemas cómo los fuertes accidentes climáticos, los efectos del calentamiento global cómo el derretimiento de Glaciares y Capas de Hielo: Y aporta una gran cantidad de agua dulce al océano el aumento de las Temperaturas, Calentamiento acelerado en el ártico, tormentas y huracanes potentes, como sequías prolongadas e inundaciones. Cuidemos el consumo a lo que sirva y sea util para no caer en sus consecuencias nefastas.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
