El Congreso de la República destituyó al presidente interino de Perú, José Jerí, tras alcanzar 75 votos a favor en el juicio político promovido en su contra, apenas cuatro meses después de haber asumido el cargo.
La decisión se sustentó en acusaciones de inconducta funcional y falta de idoneidad para ejercer la Presidencia. Jerí enfrenta además una investigación por presunto tráfico de influencias, situación que aceleró el proceso parlamentario.
Con esta resolución, se convierte en el séptimo jefe de Estado peruano en la última década en ser removido, reflejando la persistente inestabilidad política del país.
Tras la votación, el Congreso deberá activar el mecanismo constitucional de sucesión, mientras el escenario político peruano vuelve a entrar en una etapa de incertidumbre.
Periodista Senior