martes, junio 30

CHURCHILL: RESILIENCIA Y REFLEXIONES

Sir Winston Churchill (1874–1965) fue un político, estadista, militar y escritor británico, ampliamente conocido por haber sido el primer ministro del Reino Unido durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial (1940-1945). Es considerado una de las figuras políticas más influyentes del siglo XX. Lo más importante que hizo Churchill fue liderar la resistencia del Reino Unido y del mundo libre frente a la Alemania nazi durante la guerra, entre 1940 y 1941. Tiempo, en el que la resiliencia, fortaleza, adaptabilidad o superación debieron ser la actitud de muchas personas que deseaban continuar con vida y sanos. Churchill decía; «El éxito es la capacidad de ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo».

Siendo el entusiasmo la exaltación y fogosidad del ánimo, excitado por algo que admire o cautive hacia quién o lo que sea, o deba hacer en sus rutinas diarias, aunque carezca de salud, herramientas o la compañía de algún ser querido que haya muerto. Existimos y al tener sentidos que funcionan, respiramos, tragamos, hablamos y al poder hacer lo básico en nuestras vidas, debemos continuar, cómo lo hicieron no solo las personas o soldados que lucharon en la feroz guerra mundial que fue el conflicto más destructivo de la historia humana. 

Sus consecuencias alteraron profundamente la demografía, la geografía urbana, la economía global y el tejido psicológico de la sociedad que si nos tomamos unos minutos para hablar con las personas mayores que nosotros no investigamos en los registros que relatan algo de ese evento. Ahi  podremos saber y entender algo de lo que fueron esos difíciles años que aunque hayan quedado atrás siempre existen ideas de  cómo enfrentar los desafíos que tengamos, cómo lo hicieron otros seres humanos en el pasado. 

Un viejo lobo de mar

Churchill también disparó frases como: “El pesimista ve dificultad en cada oportunidad y el optimista ve oportunidad en cada dificultad” que espero sirva a cualquiera que lea esto y tenga importantes desafíos que superar que para hacerlo no siempre necesitamos de cosas, dinero o herramientas determinadas, sólo estar entusiasmados con nuestras tareas, habilidades, experiencia o conocimiento que sea útil para iniciar, desarrollar y terminar cualquier proyecto que tengamos que cumplir en nuestro día a día. 

La perspectiva de la resiliencia de Churchill era bastante castrense, porque las frases al respecto del político británico eran como arengas: “El éxito no es definitivo; el fracaso no es fatal. Lo que realmente cuenta es tener valor para continuar” . Y no cabe duda de que con estos mensajes era capaz de enaltecer a las masas, que necesitaban combustible para seguir entusiasmados en un momento que fue difícil tener ese espíritu o actitud por las cosas feas que se daban en el mundo. 

Me quedo con una visión más romántica que la de Churchill del concepto del término. Se trata, quizás, de una de las descripciones más emotivas y expresivas que he escuchado sobre la resiliencia y viene de la mano del padre de la logoterapia, Viktor Frankl. El también neurólogo y psiquiatra austriaco, superviviente de Auschwitz, escribió el libro El hombre en busca de sentido. En un pasaje magistral de la obra narra la sencillez del detalle que le devolvía las ganas de vivir frente a tanto horror y muerte.

Tras las duras jornadas de trabajo en el campo de concentración, los prisioneros regresaban exhaustos. Algunos describen que se les había despojado de su condición humana e identidad y sentían que no valían mucho más que el número que llevaban tatuado en su brazo.