La Justicia Militar sostuvo que el intento de ingresar un teléfono celular para Gianina García Troche, esposa del narcotraficante Sebastián Marset, no constituye un hecho delictivo, aunque sí una violación al reglamento interno del penal militar de Viñas Cue.
Durante un contacto con la radio Monuemental, el presidente de la Suprema Corte de Justicia Militar, general Nicolás Narváez, explicó que el dispositivo fue descubierto durante un control de seguridad, oculto en un termo con base enroscable que llevaba el hermano de la interna al momento de su ingreso al recinto, acompañado de sus hijos y con alimentos.
“El termo fue sometido a verificación y, al constatarse que era enroscable, se halló en su interior un teléfono celular”, detalló.
Narváez aclaró que la tentativa de introducir el aparato no configura un delito penal, pero sí una falta administrativa que será puesta en conocimiento de la jueza interviniente. “No es un ilícito, pero infringe las normas del penal”, puntualizó.
Por otro lado, la Justicia Militar confirmó que García Troche dañó una cámara de vigilancia instalada en su celda, lo que motivó una sanción dispuesta el 5 de diciembre por la jueza Rosarito Montanía.
De acuerdo con el titular de la Suprema Corte de Justicia Militar, este hecho antecedió a una etapa de inestabilidad en la conducta de la reclusa. “La situación fue informada a la jueza y ocurrió antes de la crisis que posteriormente presentó. La cámara estaba ubicada en un sector al que ella podía acceder”, explicó.
Las autoridades aseguraron que ambos episodios fueron debidamente comunicados a la magistrada competente y que se aplicaron las medidas disciplinarias previstas, en cumplimiento de los protocolos de seguridad del penal militar.
Periodista Senior