
La Fiscalía continúa reconstruyendo las últimas horas de la adolescente luego de que la autopsia determinara la causa de muerte, sin cerrar aún las hipótesis del caso.
La investigación por la muerte de Roselín Florentín Gómez, de 14 años, ingresó en una nueva etapa luego de que la autopsia confirmara que la adolescente falleció por asfixia por inmersión. El resultado pericial, conocido tras el hallazgo de su cuerpo en Caazapá, constituye una de las principales evidencias científicas del caso, aunque todavía no permite determinar si la muerte fue accidental o producto de un hecho criminal. Mientras tanto, el Ministerio Público mantiene detenidas a tres personas y continúa reuniendo pruebas para reconstruir lo ocurrido.
La desaparición movilizó una intensa búsqueda
Roselín Florentín Gómez desapareció luego de salir de su vivienda, lo que motivó una denuncia por parte de sus familiares y el inicio de un operativo de búsqueda encabezado por la Policía Nacional y el Ministerio Público.
Durante varios días, familiares, vecinos y autoridades participaron de los trabajos para localizar a la adolescente. Con el avance de las diligencias, los investigadores comenzaron a reconstruir sus últimos movimientos y a identificar a las personas con las que estuvo antes de desaparecer.
Las declaraciones recabadas durante la investigación permitieron orientar las pesquisas hacia un grupo de jóvenes, cuyas versiones presentaron inconsistencias que llevaron a profundizar las diligencias.
El hallazgo cambió el rumbo de la causa
La investigación dio un giro cuando las autoridades localizaron el cuerpo de la adolescente enterrado en una propiedad del departamento de Caazapá.
Tras el hallazgo, la Fiscalía ordenó una serie de pericias criminalísticas y el traslado de los restos a la Morgue Judicial para la realización de la necropsia, considerada una prueba clave para determinar la causa de muerte y orientar la investigación penal.
Paralelamente, el Ministerio Público dispuso la detención de tres personas, entre ellas un joven de 21 años y dos adolescentes, quienes permanecen vinculados a la investigación mientras se analizan otros elementos probatorios.
La autopsia confirmó la causa de muerte
El informe forense concluyó que Roselín murió por asfixia asociada a una inmersión, descartando que las lesiones observadas posteriormente en el cuerpo hayan sido la causa directa del fallecimiento.
Los especialistas también determinaron que el desmembramiento ocurrió después de la muerte, un dato que modifica el análisis de la investigación respecto al tratamiento que recibió el cuerpo tras el fallecimiento.
De acuerdo con la evaluación médica, la muerte se habría producido el mismo día de la desaparición de la adolescente. Sin embargo, el estudio científico no puede establecer por sí solo si la inmersión fue consecuencia de un accidente o si existió intervención de terceros.
Por ese motivo, la autopsia responde únicamente a la pregunta sobre cómo murió la víctima, mientras que las circunstancias en que ocurrió el hecho continúan siendo materia de investigación.
La Fiscalía reconstruye las últimas horas de la víctima
Con la causa de muerte establecida, el trabajo de los investigadores se concentra ahora en reconstruir cronológicamente las últimas horas de Roselín.
Para ello, la Fiscalía analiza las declaraciones de los detenidos, informes técnicos, pericias sobre teléfonos celulares, evidencias recolectadas en el lugar del hallazgo y otros elementos que permitan establecer la secuencia completa de los hechos.
Los investigadores buscan determinar cuál fue la participación individual de cada uno de los involucrados y si, además del fallecimiento, existieron otros delitos relacionados con la ocultación o manipulación del cuerpo.
La evidencia científica será determinante en el proceso penal
El resultado de la autopsia constituye una pieza fundamental dentro del expediente, pero no representa el cierre de la investigación.
En el proceso penal, el informe médico debe complementarse con pruebas documentales, testimoniales, periciales y criminalísticas para construir una teoría del caso que permita atribuir responsabilidades penales.
La Fiscalía deberá ahora integrar toda esa evidencia para determinar si la muerte de la adolescente fue accidental o si existió un hecho punible que derive en imputaciones o futuras acusaciones contra los detenidos.
Mientras avanzan las diligencias, el caso continúa bajo investigación y la resolución dependerá de la consistencia de las pruebas que logre reunir el Ministerio Público para esclarecer uno de los hechos que más conmoción generó en los últimos días en Caazapá.
Periodista Senior