La tierra tiene un diámetro ecuatorial de 12.756 km, una circunferencia de 40.075 km y un radio medio de 6.371 km. aquí vivimos 8.27 mil millones de personas, de distintos pensamientos, sentimientos, dimensiones y características físicas y psicológicas particulares y orígenes étnicos, nacionalidades, tendencias políticas, religiones y cualquier grupo o asociación humana determinada, que funcionan bien si logran integrar bien a sus miembros para alcanzar sus objetivos para que estén satisfechos con lo que hayan hecho y así vez servir para inspirar a otros en el planeta para que se sientan motivados a imitar su comportamiento y actitud alrededor de algo específico.
El escritor ruso León Tolstói decía; “el mundo piensa en cambiar la humanidad, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo” y tiene razón porque para lograr mutaciones efectivas donde, cuándo y cómo sea en cualquier colectivo de personas es importante que se logran transiciones en la actitud y comportamiento de quienes sean parte de cualquier grupo específico de la tierra
Hablar de León Tolstói, es entrar en el terreno de los «pesos pesados» de la literatura universal. Su obra no solo es vasta, sino que disecciona la psicología humana, la moral y la sociedad rusa de una manera que pocos han logrado igualar. Entre sus trabajos destacados se destacan;
Guerra y paz (1869): Una epopeya monumental que entrelaza la vida de cinco familias aristocráticas con las Guerras Napoleónicas. Es mitad novela, mitad tratado filosófico sobre la historia y el destino.
Ana Karenina (1877): Para muchos, la mejor novela jamás escrita. Explora el adulterio, la hipocresía social y la búsqueda de la felicidad a través de su protagonista, cuya tragedia es ya un icono cultural.
Une personalidad singular
La reflexión del escritor ruso invita a mirar primero hacia uno mismo antes de intentar transformar el mundo. Su pensamiento conecta con ideas del estoicismo y la responsabilidad personal.
Con la frase citada Tolstoi sintetizó una idea tan simple como incómoda: es más fácil señalar los problemas del mundo que revisar las propias acciones que pueden ser útiles o inútiles en la familia, equipos deportivos, académicos, políticos o la agrupación que seamos parte en el único planeta donde podemos respirar, ver, escuchar o movernos sin problema.
Es importante tener en cuenta a su vez que cualquier transformación colectiva difícilmente ocurra si antes no existe una transformación personal de quienes integren el grupo, asociación o equipo del planeta con muchos problemas que buscan una respuesta y solución para que pueda seguir en el sistema solar.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
