jueves, abril 2

CALENTAMIENTOS PELIGROSOS

Todo ascenso o descenso extremo de la temperatura donde y cuando sea es peligroso y eso lo vemos y/o sentimos con facilidad desde nuestro descanso, el despertar, en nuestras jornadas hasta volver a dormir. Ahora se identificó que el suelo del planeta se está calentando desde hace más de medio siglo. Este presenta varios riesgos cómo;

1. La degradación Biológica y Pérdida de Biodiversidad:

El suelo no es solo tierra muerta; es un ecosistema vivo. Cuando la temperatura sube por encima de los niveles normales de una región:

  • Muerte del microbiota: Los microorganismos (bacterias y hongos) encargados de descomponer la materia orgánica y fijar nutrientes pueden morir o volverse inactivos, dejando el suelo estéril.

  • Migración de fauna: Animales excavadores e insectos esenciales para la aireación del suelo abandonan el área buscando temperaturas más frescas.

  • Estrés radicular: Las raíces de las plantas pueden «quemarse» o perder la capacidad de absorber agua, lo que detiene el crecimiento vegetal.

2. Alteración del Ciclo del Agua y Sequía:

Un suelo caliente acelera procesos físicos que empeoran la escasez de agua:

  • Evaporación extrema: El agua almacenada en los poros del suelo se evapora mucho más rápido, reduciendo la humedad disponible para los cultivos.

  • Hidrofobia del suelo: En casos extremos, el calor intenso puede hacer que el suelo se vuelva repelente al agua. Cuando finalmente llueve, el agua no se infiltra, sino que corre por la superficie, causando inundaciones y erosión.

  1. Emisión de Gases de Efecto Invernadero:

Futuro en riesgo

El suelo actúa como una de las mayores reservas de carbono del planeta. El calentamiento provoca: liberación de Carbono: Al calentarse, se acelera la descomposición de la materia orgánica, lo que libera dióxido de carbono ($CO_2$) y metano a la atmósfera, alimentando un ciclo de retroalimentación del cambio climático. Descongelamiento del Permafrost: En regiones frías, el calentamiento del suelo derrite las capas de hielo subterráneo, liberando patógenos antiguos y enormes cantidades de gases atrapados.

Esto es perjudicial porque el calor que recibe la superficie acaba colándose en el subsuelo centenares de metros abajo.

Además el aire de la Tierra se está calentando. En Europa, por ejemplo, el ambiente es el más seco desde hace 400 años. Los océanos y lagos también están cada vez más calientes. Incluso los hielos de Groenlandia, la Antártida y los glaciares van menguando en paralelo. Todos.

Estos procesos están detrás del calentamiento global debido a que los gases generados por los humanos atrapan una creciente porción de la radiación solar que en el pasado rebotaba al espacio. Pero hay un último componente del sistema climático terrestre que para sus estudiosos es “el gran olvidado”: la tierra bajo nuestros pies. Un trabajo publicado en Science Advances muestra cómo el suelo del planeta se está calentando a un ritmo no registrado en milenios.

Cada vez mas alto

La medición de la temperatura del suelo (temperatura edáfica) es una labor colectiva de geofísicos y climatólogos que utilizan redes de sensores en todo el mundo. Sin embargo, hay figuras y estudios clave que han puesto este tema en la agenda científica actual.

Se ha concluído que el calentamiento de nuestro suelo es por;

1. El Efecto Invernadero y la Radiación Solar:

La causa más directa es el aumento de la temperatura atmosférica. Los gases de efecto invernadero (como el CO2 atrapan el calor en la atmósfera.

  • Transferencia por conducción: El aire caliente en contacto con el suelo le transfiere energía térmica.

  • Absorción directa: Al haber menos nubosidad en ciertas regiones debido al cambio climático, la radiación solar impacta directamente sobre la superficie, que absorbe esta energía en lugar de reflejarla.

2. Cambio en el Uso del Suelo y Urbanización:

La forma en que cubrimos la tierra altera drásticamente su temperatura:

  • Efecto Albedo: El albedo es la capacidad de una superficie para reflejar la luz solar. Los bosques y pastizales tienen un albedo que mantiene el suelo fresco. Cuando se sustituyen por asfalto o concreto (que son oscuros), estas superficies absorben hasta el 90% de la radiación solar, convirtiéndose en «esponjas de calor».

  • Deforestación: Los árboles proporcionan sombra y, a través de la evapotranspiración, liberan vapor de agua que enfría el suelo circundante. Al talar bosques, el suelo queda expuesto y pierde su sistema de refrigeración natural.

3. Pérdida de Humedad (Retroalimentación de la Sequía)

El agua actúa como un regulador térmico. Un suelo húmedo tarda mucho más en calentarse que un suelo seco porque el agua absorbe gran cantidad de energía antes de subir de temperatura.

  • Cuando el clima se vuelve más árido, el suelo pierde su humedad. Sin agua que se evapore para enfriar la superficie, toda la energía solar se destina únicamente a elevar la temperatura de las partículas de tierra.

4. Oscurecimiento de la Superficie:

En zonas de alta montaña o polares, el sobrecalentamiento ocurre por el derretimiento de nieve y hielo.

  • La nieve blanca refleja la mayor parte de la luz solar. Al derretirse y dejar expuesta la tierra oscura o rocas, el suelo comienza a absorber calor vorazmente, lo que acelera el derretimiento del hielo restante (un proceso llamado retroalimentación hielo-albedo)

5. Propiedades Físicas del Suelo:

El calor se mueve lentamente hacia abajo. Esto significa que el suelo actúa como un almacén térmico. Una vez que las capas superiores se calientan, ese calor se conduce hacia las capas profundas, donde puede permanecer atrapado durante décadas, elevando la temperatura base del terreno de forma permanente.

Y para frenar el sobrecalentamiento del suelo, las acciones humanas deben enfocarse en dos frentes: restaurar la protección natural de la tierra y rediseñar nuestras ciudades para que dejen de absorber calor.

Debemos atender lo que y cómo hagamos las cosas para transicionar a la urbanización.