sábado, mayo 9

Bajando revoluciones

Ningún vehículo en el mundo viene con una velocidad y queda ahí desde que lo arrancamos, movemos y llegamos a nuestro destino. Regulamos esa velocidad en el viaje que hagamos de acuerdo a las condiciones de nuestro vehículo, el camino que tomemos y cómo estemos o con quienes viajemos.

El automóvil que elijamos para viajar a un sitio en particular es cómo nuestro espíritu, mente o emociones, que de acuerdo a las prioridades que tengamos pensaremos en calma y seguridad o nos apuraremos y con esa precipitación y ansiedad correremos riesgos porque nos pondremos en la cornisa de percances. Que es bueno siempre evitar para existir tranquilos, sanos y vivos siempre.

La psiquiatra española Marian Rojas Estapé dice; «El pensamiento acelerado es la puerta de entrada a la ansiedad, la depresión, el insomnio y patologías físicas». El pensamiento acelerado es una condición mental caracterizada por una actividad mental constante y rápida que puede resultar agotadora tanto física como emocionalmente. En este mundo todas las cabezas, aunque tengan una masa encefálica en un cráneo, cabello y otras características físicas similares, no son iguales, todo ser humano pensamos de forma y a una velocidad distinta.

Una situación preocupante

El síndrome del pensamiento acelerado es una condición caracterizada por una actividad mental constante y rápida que puede causar ansiedad y afectar la salud física y mental.  Para reducir la velocidad de su forma de pensar se aconseja; 

  •  Vivir el presente: Enfocarse en lo que está sucediendo en este momento y en lo que puede controlar.
  • Respirar profundamente: Calmar la mente y el cuerpo al concentrarse en la respiración.
  • Buscar distracciones saludables: Realizar actividades que brinden satisfacción o productividad.
  • Recurrir a afirmaciones positivas: Refutar pensamientos negativos con palabras o frases que refuercen la confianza.
  • Hacer ejercicio regularmente: Mejorar el bienestar mental y reducir pensamientos acelerados.
  • Escribir tus pensamientos: Comprender mejor los sentimientos y reducir la ansiedad asociada.
  • Compartir tus preocupaciones: Habla sobre tus preocupaciones con personas cercanas y/o de confianza

Por experiencias particulares de haberme accidentado muchas veces por moverme o hacer cosas a importantes velocidades de las que afortunadamente salí con vida, por y para algo. puedo recomendar a que  Ud. no se apure, precipite ni pretenda terminar, hacer lo que sea o llegar a su destino más rápido