Ponerle la cola al burro
@peztresojos – Comunicador y Emprendedor Social
Un juego muy popular en los cumpleaños y otros eventos en mi niñez consistía en ponerle la cola al burro, generalmente, con los ojos cerrados. ¿Por qué un burro?¿Por qué ponerle la cola? Son preguntas casi existenciales que afronté durante mi infancia cada vez que debía darle aquello que le correspondía al asno.
Ponerle la cola al burro ayuda a identificarlo, quizás también lo ayude a percibirse como tal, en lugar pensar que es un caballo, una zebra, o peor, un unicornio.
Me siguen traspasando la mente las mismas preguntas: ¿Por qué un burro?¿Por qué ponerle la cola?
En esta oportunidad no me refiero precisamente al asno, sino al Efecto Dunning-Kruger, ese sesgo cognitivo que hace que muchas personas cuenten con un sentimiento de ...