Una protección que se volvió represión
Imágenes que circularon en las redes sociales el 4 de mayo pasado, mostraron a un grupo de personas protestando pacíficamente por las condiciones de un depósito utilizado como centro de cuarentena obligatoria. En el video, una mujer denunciaba que el local sólo tenía dos baños y algunos aseos portátiles en el exterior para más de 100 personas, además, carecían de acceso a suficiente gel desinfectante para manos.
Técnicos del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura dijeron que en junio las condiciones eran adecuadas e higiénicas, y que no se trataba a la gente como si fueran reclusos o reclusas. Afirmaron que la comida en los albergues era adecuada, pero ultraprocesada, que faltaban frutas y verduras frescas, y las compararon con la comida que se sirve en los aviones, algo tolerab...