Luego de lo ocurrido hace poco con lo que fue el operativo “Resolución absoluta”, donde se dio la captura del presidente venezolano Nicolas Maduro y su esposa Cilia Flores por las fuerzas armadas estadounidenses, muchos países latinos se han preocupado de sus condiciones políticas y económicas. Uno de ellos es Nicaragua, que tiene a Daniel Ortega cómo presidente desde el 2007 y puede ser el próximo en la lista de capturados por abusar su estadía en el puesto de ejecutivo en su país. Nicaragua tiene experiencia de varias dictaduras a lo largo de su historia, siendo los más destacados la dinastía de los Somoza en el siglo XX y el actual gobierno de Daniel Ortega. ¿Es ese el método de acabar con los dictadores?
La captura de Nicolás Maduro en Caracas estremeció a la cúpula del poder político, militar y económico en Nicaragua. País ubicado en América Central. Su capital y ciudad más poblada es Managua, con 1 063 815 habitantes aproximadamente. El gobierno de los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua lleva tres días sumido en el silencio, tras la «extracción» sorpresiva de Venezuela de su incondicional aliado Nicolás Maduro, que ahora se encuentra preso en el estado de Nueva York, luego de presidir su país por más de una década, cuando lo puede hacer oficialmente por 6 años.
Y Maduro dobló su tiempo cómo primer mandatario venezolano. Dejando ahora el mando a la vicepresidenta Delcy Eloína Rodríguez Gómez que tiene mucho trabajo para administrar un complejo, pero rico país cómo Venezuela por sus recursos naturales y la capacidad creativa de su población.
«La estrategia de la dictadura de Ortega es quedarse callado para pasar desapercibido, pero los empresarios están preocupadísimos y los militares analizan escenarios en caso de que Trump repitiera allí el esquema venezolano”, que si se repite puede provocar incomodidades en la región latina de América, donde existimos 20 países que nos consideramos soberanos o independientes pero no hacemos lo correcto para prevalecer de esa forma, por eso se dan estos operativos que incomodan a muchas personas en Venezuela y otros países latinos.
Mejorar la gobernabilidad
Debemos los latinoamericanos no solo mostrarnos empáticos con el país de la “vino tinto” sino evaluarnos y hacer un “mea culpa” de los errores que tenemos cómo estado y población para evitar “correcciones” extranjeras. que se dan con el uso de la fuerza militar y lo que trae consigo cómo destrucción de infraestructuras y poniendo en riesgos la vida y salud de personas que estén expuestas a fuertes operativos cómo el existido el pasado sábado 3 de enero.
En el caso de México, Trump ha dicho que quiere «hacer algo más» para combatir a los carteles de la droga, mientras aumenta su guerra verbal con el gobierno colombiano de Gustavo Petro. Sin embargo, Algunos analistas creen que en Colombia «Estados Unidos no se va a apresurar, sino que intentará incidir en las elecciones del próximo año, como lo hizo en Honduras y en Argentina»
Podemos coincidir que Venezuela no es el principio ni el final del trabajo estadounidense para controlar y regular las condiciones políticas, cómo el tráfico de narcóticos, que el país norteamericano es uno de los principales mercados de los mismos, y que ahora con estas maniobras militares puede ir despidiéndose de los narcóticos, que también puede presentar conflictos sociales por no tener lo que calme o dé un efecto de satisfacción o lo que produzcan determinados estupefacientes. ¿Volvemos a los tiempos de los intervencionismos y gobiernos títeres?

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
