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Editorial

Agonía interminable

Basura, un desafío que interpela a los munícipes

Quiere la providencia, si se nos permite el rapto místico, que recurramos a un ejemplo repetido pero jamás agotado en esto de las ciudades sostenibles y los reciclados exitosos. 

Hay en marcha, según reportábamos el viernes, un programa dirigido a mejorar las condiciones de trabajo y de vida de los gancheros de Cateura. Es loable como iniciativa pero absolutamente insuficiente para un problema de enorme complejidad cuyo abordaje jamás ha sido emprendido en serio por la comuna de Asunción.

La vida de 518 gancheros puede ser importante desde la perspectiva humana pero su atención no contempla el total del gigantesco dolor de cabeza que implica disponer diariamente entre 900 y 1.200 toneladas de desperdicios. Cualquier ciudad más o menos grande es víctima de este drama si no alcanza a diseñar y ejecutar a tiempo una política apropiada de disposición final de basura.

Y aquí viene lo de la providencia, porque nos referiremos al ejemplo de Curitiba. Los paranaenses actuaron no sólo con eficiencia sino además con inteligencia y creatividad. Primero, iniciaron un programa de educación que empieza con los niños a quienes se enseña la importancia del reciclaje en todas las escuelas privadas y públicas. Luego el municipio puso en marcha su plan de “compra de basura”, canjeando cuatro kilos de basura reciclable (papel, cartón, vidrio y metales) por un kilo de frutas o verduras. El material recuperado es vendido a industrias locales y lo recaudado se direcciona a obras sociales. Los alimentos que integran el canje son adquiridos por el municipio a granjeros agremiados en la Federación Paranaense de Productores Rurales, quienes de esta forma colocan sus excedentes no vendidos en el mercado. El programa lleva 31 años de existencia y logró limpiar la basura de ríos y calles, controlar las enfermedades transmitidas por vectores, además de ayudar a la producción de agricultores locales y elevar los estándares de alimentación de la población. 

Generaciones enteras de municipalistas han pasado por Curitiba. El resultado está a la vista. El 72% de los curitibanos usa la Red Integrada de Transporte (RIT) que opera desde 1972. Aquí no hemos podido lograr 500 metros del Metrobus. Además, el vertedero de Cateura ha tenido varias fechas de vencimiento y logrado prórrogas que sólo prolongan una agonía ambiental intolerable.

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Equipo Periodistico
Escrito por

Equipo de Periodistas del Diario El Independiente. Expertos en Historias urbanas. Yeruti Salcedo, Lorena Barreto, Luz González, Jacqueline Torres, Patricia Galeano, Magalí Fleitas, Victor Ortiz, David Chamorro, Mary López, Juan Martínez, Fabrizio Meza, Lisandra Aguilar.

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