domingo, abril 26

Agencias federales peligrosas

Una agencia federal es una organización gubernamental establecida por el gobierno de los 

EEUU  para llevar a cabo funciones específicas, hacer cumplir leyes o proporcionar servicios al público. El término «federal» indica que la agencia opera a nivel nacional.

Distinguiéndose de las entidades del gobierno estatal o local. Estados Unidos tiene más de 400 agencias federales. Las funciones principales de estas agencias son;

  • Implementar y hacer cumplir leyes y regulaciones
  • Proporcionar servicios públicos
  • Supervisar y regular industrias o prácticas
  • Gestión de recursos y seguridad nacional
  • Investigación y desarrollo

Entre las funciones citadas ninguna hace referencia a violentar, ofender o destruir la convivencia de la población. Y entre las 400 agencias se encuentra una llamada ICE (immigration and Customs Enforcement) o la agencia de  Inmigración y Control de Aduanas.  ICE se encarga de identificar, arrestar, detener y remover (deportar) a personas que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos o que han violado las leyes de inmigración del país. Esto incluye, pero no se limita a, individuos con antecedentes penales, aquellos que han reingresado ilegalmente después de ser deportados, y quienes han cometido fraudes migratorios. Por un lado, ICE es una agencia de aplicación de la ley. Y como tal, está autorizada a usar la fuerza cuando sea necesario para cumplir su misión, que incluye la detención y deportación de individuos. 

El próximo presupuesto prevé 170.000 millones de dólares para esta agencia federal, que opera en gran parte de Estados Unidos y tiene como objetivo deportar a un millón de extranjeros por año. El presupuesto del Estado se nutre principalmente de los impuestos establecidos. Tributos que salen del bolsillo de la población. Esta agencia fue creada en marzo de 2003 como parte de la reorganización del gobierno federal tras los atentados del 11 de septiembre. Todd Lyons es el director de esta agencia y con él trabajan aproximadamente 20,000 personas, entre ellas agentes especiales, oficiales de deportación, analistas criminales, personal de apoyo a la misión y profesionales de la salud, para hacer una detención y deportación segura y sin complicaciones. 

Una cuestionada dependencia estatal

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos ha enfrentado, y continúa enfrentando, numerosos y graves problemas y controversias relacionados con el trato a los migrantes. Estas quejas y denuncias provienen de diversas fuentes, incluyendo organizaciones de derechos humanos, abogados de inmigración, medios de comunicación, y los propios migrantes como sus familias. Que forma parte de una llamada de atención a la agencia federal que debe ajustarse al comportamiento y actitudes citadas más arriba para que no existan problemas entre la población y funcionarios públicos, que existen para que el sistema estatal sea funcional para asistir bien al nativo cómo extranjero de y en cualquier país de nuestro planeta. 

Se estima que la población migrante en Estados Unidos supera los 50 millones de personas. Algo que parece molestar al actual presidente del hogar del orgulloso y libre (home of the proud and brave) y esto se ve y escucha en sus discursos y apariciones públicas donde se encuentran estadounidenses nativos cómo extranjeros que justifican la etiqueta de “melting pot” o crisol que es este país por ser un lugar donde varias culturas se mezclaron para traer al mundo a otras personas. En este país se aplica tanto el jus soli (derecho de suelo) como el jus sanguinis (derecho de sangre) para la adquisición de ciudadanía, aunque el jus soli es el más conocido y debatido. 

Algo que preocupa y es lo más buscado por el migrante para asegurar su presencia en el país que ha tenido por un buen tiempo la presencia de muchos migrantes que no solo tienen el desafío de aprender el idioma y códigos culturales del país sino gambetear a la agencia de  Inmigración y Control de Aduanas que debe atender y cuidar sus formas o maneras de proceder ante cualquier migrante que viva en orden en los EE.UU.