Antes de que niños y adolescentes participen en actividades físicas escolares, es fundamental que cuenten con una evaluación médica previa. Así lo remarcó la doctora Julia Coronel, integrante del Comité de Pediatría Ambulatoria de la Sociedad Paraguaya de Pediatría.
En comunicación con la radio Monumental, la especialista explicó que el control pre-participativo debe realizarlo un pediatra capacitado, quien determinará si el menor está en condiciones de realizar ejercicio o si necesita restricciones. Según señaló, este examen permite identificar la mayoría de las enfermedades asociadas a complicaciones graves durante la práctica deportiva, a través de la revisión de antecedentes familiares y una evaluación clínica completa.
Entre los factores de riesgo mencionó antecedentes de muerte súbita en familiares menores de 50 años, enfermedades recientes como dengue o miocarditis y síntomas como dolor torácico o desmayos durante el esfuerzo físico.
Además, indicó que es clave evaluar el estado respiratorio, neurológico, musculoesquelético y visual. Condiciones como asma, epilepsia o diabetes no impiden la actividad física, pero requieren seguimiento y adecuaciones específicas.
Finalmente, advirtió sobre el impacto de las temperaturas extremas. Con registros superiores a 35 °C o inferiores a 5 °C, las actividades al aire libre no son recomendables por el riesgo que representan para la salud.
Periodista Senior