lunes, febrero 2

¿Adiós a los celulares?

Aunque el título parezca algo difícil o imposible de hacer porque hoy día con la pantalla que nos acompaña a casi todos lados hacemos casi en  todo y es una herramienta que responde dudas que tengamos sobre lo que sea, ordena los contactos laborales, de familia, amigos o conocidos en el barrio, la ciudad, el país y el mundo, así cómo organiza la agenda que debamos  cumplir. Nos entretiene, sirve no solo para registrar contactos sino imágenes, videos y audios de lo que consideremos importante guardar por seguridad, para conservar momentos importantes en nuestra vida o para los fines que sirvan tener imágenes de un momento en particular. Estos son solo algunos fines para los que puedan servir su teléfono o “bicho” cómo lo llama un amigo de acuerdo a las funciones y capacidades que presente. Sin embargo, Elon Musk reveló que los teléfonos serán sustituidos por un nuevo dispositivo. 

El referente tecnológico señaló que esta innovadora tecnología promete reemplazar a los celulares y transformar nuestra forma de comunicarnos. A través de su empresa Neuralink, el magnate impulsa una tecnología que permitirá la conexión directa entre el cerebro humano y los dispositivos que usemos para lo que sea. Musk afirma que en el futuro los dispositivos físicos, como los smartphones, quedarán obsoletos. Con implantes neuronales, las personas podrán navegar por internet, enviar mensajes o controlar dispositivos solo con sus pensamientos, sin necesidad de pantallas ni interfaces externas. Por eso ya predice un adiós a esos “bichos”. Lo que la gente se cuestiona es; ¿estaría dispuesto a implantarme un chip en el cerebro para dejar de usar la herramienta con la que estudio, trabajo, me informo, entretengo y estoy en contacto con las personas que quiera, cuando y donde quiera?.

Un elemento perturbador

El chip implantado por Neuralink mide 23 milímetros de diámetro y 8 milímetros de grosor. Está equipado con 1.024 electrodos distribuidos en hilos ultrafinos que se insertan en áreas específicas del cerebro mediante un robot quirúrgico y no es hecho por un ser humano cómo acostumbró a ver o tener cómo compañía u operador de cualquier cirugía. Una vez instalado, el dispositivo detecta señales eléctricas generadas por los pensamientos motores y las convierte en comandos digitales que se transmiten de manera inalámbrica. Esto permite al usuario controlar dispositivos externos de forma natural y sin esfuerzo físico. Es una alternativa muy útil para quienes hayan quedado parapléjicos o tetrapléjicos luego de cualquier tipo de accidente. 

Cómo ocurrió a  Noland Arbaugh un tetrapléjico estadounidense conocido por ser el primer receptor humano del implante de interfaz cerebro-computadora (BCI) de Neuralink. Y que ganó atención por su uso del dispositivo para recuperar la autonomía digital después de que una lesión de la médula espinal lo dejara paralizado. 

Sufrió un accidente de natación y una grave lesión medular que le provocó cuadriplejia , parálisis desde los hombros hacia abajo, que significa que no puede mover sus brazos, manos, piernas, pie ni dedos de arriba ni de abajo.  

Musk se muestra confiado en que esta tecnología se convertirá en una extensión natural de la mente humana, revolucionando la manera en que las personas interactúan con el mundo digital. Ahora mucho más que antes para buscar información sobre lo que sea, oír música, ver películas, informarse, aprender o trabajar en lo que sean útiles las habilidades y capacidades de cualquiera en cualquier tipo de desafío que con la visita de la IA en nuestras vidas esos retos dejan de ser tan provocativos cómo lo fueron alguna vez cuando cualquier ser humano y su inteligencia real eran la solución a cualquier apuesta presentada.