Las situaciones en materia jurídica en el Paraguay son siempre reiteradamente iguales, se comete un hecho delictuoso y comienzan los procedimientos para alargar y prolongar el caso de manera tal, que después de muchos años se olvide la cuestión o el hecho haya sido sustituido por otro hecho escandaloso, aún de ribete superiores. Es notable como el Ministerio Público no acusa en el tiempo establecido, como la persona indiciada o investigada termina encontrando diferentes subterfugios legales para prolongar el proceso.
Hoy un buen abogado no es aquel que conoce el derecho de fondo, sino el que conoce de los procedimientos que hacen parte del juicio para prolongarlos o desacreditar a la contraparte. El mundo jurídico necesita un cambio en este sentido, la percepción que se tiene es que el derecho sólo sirve para quien tiene los recursos que permitan enredar el caso y prolongarlo en el tiempo en esto todos cooperan por qué todos tienen dividendos económicos, fiscales, jueces, auxiliares de la justicia participan de este juego procesal que alarga los pleitos y cunde el desánimo y el desaliento a la ciudadanía en su conjunto.