sábado, octubre 24

3xe viernes 16 de octubre del 2026 por Benjamín Fernández Bogado

LA PIÑATA A FULL

El gobierno entra en su etapa final y cuando acontece una circunstancia de ese tipo y comienza a imponerse la cuestión electoral y más todavía la fractura de un movimiento oficialista en el poder, el único gran perdedor suele ser el pueblo, ya que ahora se van a privilegiar por sobre cualquier otra cosa los intereses crematísticos de los actores políticos que se encuentran en competencia. Si se concreta la fractura del cartismo, vamos a ver a un presidente de la República concediendo grandes cantidades de nuestros impuestos a quien él crea que deba ser su sustituto en el poder político, en este caso sería Aliana. Y vamos a ver también la angurria, el hambre, la codicia de varios de estos protagonistas haciéndose de grandes ingresos en las licitaciones y en las obras.

Si anualmente se roban 2.200 millones de dólares o 6 millones de dólares por día, como dijo el ministro Riera, ahora en tiempos electorales y en condiciones

como las actuales eso podría incluso hasta duplicarse. El gran perjudicado, el país y el pueblo en general. 

AUDITAR LOS GASTOS DEL HAMBRE CERO

Las cuestiones referidas a las investigaciones en torno al programa Hambre Cero deben empezar ahora.

Casi siempre la Contraloría llega tarde cuando ya el daño ha sido establecido sobre los fondos que en este caso provienen de Itaipú y que suman más de 400 millones de dólares al año para dar de comer durante 180 días a más de un millón de niños y de jóvenes. Esto que se ha presentado como una de las grandes obras del gobierno de Peña, sin embargo, detrás del mismo se encuentran grandes hechos de corrupción que deben ser investigados ya no más. Hay incluso situaciones en las que se dice estar pagando a cocineras que ya ni acuden a los lugares donde debieran porque no cobran.

Si hacemos una investigación sobre de dónde se compran los productos alimenticios, cuánto se paga, cuánto se lleva la empresa que ganó la licitación por proveer la comida, el hecho del traslado, vamos a ver que en cada una de las partes de este proceso hay corrupción. Y estamos hablando de un volumen realmente muy importante y grande que si hiciéramos la famosa división de los márgenes de ganancias de la corrupción paraguaya entre el 20 y el 25%, estamos hablando de casi unos 100 millones de dólares de corrupción sólo en el programa de Hambre Cero, suficiente para contentar a 15 gobernadores que administran dichos recursos y que ahora han pasado a convertirse en una fuerza política de apoyo Aliana de la mano de Santiago Peña quien permitió todo eso. En términos educativos, estamos cada vez más hundidos.

Eso significa que no por dar de comer 180 días y que no tengan que comer otros 185 días, el alumno paraguayo va a mejorar notablemente en sus capacidades y conocimientos. Mientras no hagamos la tarea en términos educativos, nos seguirán engañando y robando, especialmente en un programa entre comillas estrella denominado Hambre Cero. 

EL ESTADO HA VUELTO A PROCRASTINAR

Las aguas del río Paraná comienzan a subir y también las del río Paraguay y hay alerta roja por el fenómeno de «El Niño». Dice el gobierno que está preparado para enfrentar una contingencia de este tipo cuando sabemos claramente de que no lo están y que en general nunca han planificado esto de que se venía ya hablando desde hace más de un año. Varias circunstancias que de nuevo vuelven a quedar en evidencia, cómo el hecho de que varias personas o miles de ellas viven en condiciones en las que el peligro de la inundación es permanente y constante, pero que no tienen la capacidad de que en tiempos en los que tendrían que tomarse determinaciones por parte de la administración pública, sea municipal o sea nacional, no se toman dichos recaudos.

Y consiguientemente cuando llegan las temporadas de lluvias e inundaciones padecen miles, llegando a demostrar después con su presencia en lugares altos, especialmente de la capital paraguaya, una muestra de la incompetencia, ineficiencia y corrupción del Estado. Estas cuestiones hay que pensarlas cuando no llueve para evitar sus graves consecuencias