jueves, abril 2

3×3 por Benjamín Fernández Bogado. Viernes 6 de Marzo del 2026

DURAS MORDIDAS ENTRE CARTISTAS
Siempre en la segunda parte del mandato de un
presidente que dura cinco años en el Paraguay, comienzan las peleas internas para
posicionarse de cara hacia el futuro. Los políticos buscan un lugar en ese escenario que
comienza a ser bastante poco fiel a los grupos que originalmente partieron con la
administración de Peña.
Es tan grave que el gobernador del Guairá, Sosa, dice que así como van las cosas estamos
muy mal y vamos para peor y por lo que veo estamos llenos de fuego enemigo. La propia
gente nuestra es la que muerde a la gente nuestra. Y dijo que en esas condiciones sería
mejor de que él se vaya a su estancia a contar vacas que a continuar en la arena política.
Sosa había surgido como nombre para acompañar a Aliana que sería, dicen, el candidato de
honor colorado. Pero estas cuestiones de acusaciones duras, la que hizo de Popogí, Silvio
Trato a la gobernadora de Concepción, o lo que hizo Lizarela Valiente al gobernador del Alto
Paraná, ha quedado constatado como una prueba más de que las antiguas fidelidades han
quedado al olvido. Y por otro lado también hay preocupación por la salud de Cartes, que no
se lo ha visto desde que salió de alta el pasado día lunes.
Y cuando uno que siempre ha manejado este movimiento de manera unipersonal no
aparece, comienzan también las peleas internas para ocupar espacios de poder. Todo esto
dentro de un segundo tiempo que se dijo haría énfasis en favor de los programas de la
gente. Ciertamente eso seguirán esperando, mientras lo otro seguirá incrementándose.

SOLO MOLESTA EL MONTO DE LA COIMA
Las cuestiones administrativas del estado paraguayo
son notablemente singulares. Cuando uno habla del po pohyií, o de la persona que tiene la
capacidad de solicitar dinero mucho más de lo que realmente se paga, se está reconociendo
de que la coima es una cuestión institucional, y que cuando el Banco Mundial y el Banco
Interamericano hablan de 2.000 millones de dólares de malgasto público o de robo, está
hablando de una realidad que se conoce tan profundamente, que algunos que han tenido
tareas administrativas, como el caso del senador Ovelar, quien fue gobernador de Caaguazú y
ministro de Acción Social, y en varios periodos en la legislatura, conoce tanto o muy bien
que lo único que le preocupa es que pidan demasiado, y que realmente los proveedores del
hambre cero, con la plata que tienen que dar para ganar los contratos, o para recibir los
cheques, prácticamente las ganancias se le van todas.
Lo que habría que recuperar es la honestidad en el manejo de la cosa pública. Con eso
tendríamos suficiente, y no tendríamos que estar endeudándonos de nuevo por 1.300
millones de dólares, que es lo que plantea para el 2026 el Ministerio de Economía. Todo
podría hacerse si se dejara de robar, si los po pohyi terminaran en las cárceles.

COMBATIR EL CRIMEN ORGANIZADO DE VERDAD
Las cuestiones referidas a la política internacional
surgen de nuevo en un ambiente caldeado y crispado a nivel global. Donald Trump convoca
a presidentes latinoamericanos, no a todos.
No participa por ejemplo Lula, ni tampoco el presidente colombiano Petro en esta convocatoria.
que lo hace en Miami, en donde se encuentra el presidente paraguayo, para reforzar la idea
de combatir al crimen organizado y a las distintas pandillas que han tomado el control en
varias regiones y en varios sitios de nuestra América Latina. Paraguay que tiene un
movimiento de economía negra, la mitad del Producto Interno Bruto, y en donde se pueden
encontrar muestras del crimen organizado en las propias estructuras del poder s egún lo reconoce el propio ministro del Interior, Riera, tiene que ser una tarea mucho más
grande que simplemente una photo opportunity con Trump en Miami. Debe existir un
compromiso para acabar con aquello que realmente erosiona, degrada y mata. El crimen
organizado es el principal factor de desequilibrio de nuestras democracias y ahí habría que
trabajar.
Pero para eso hay que mostrar con ejemplos claros y concretos. Las vueltas que dan para
sacarlo a Ericko Galeano luego de su condena de 13 años por estar envuelto en narcotráfico,
es una muestra elocuente de que realmente no existe mucho convencimiento en el accionar
hacia adentro de este tipo de acciones.