lunes, mayo 25

3×3 por Benjamín Fernández Bogado. Miercoles 4 de febrero del 2026

RECORTAR LOS PRIVILEGIOS
Una de las cuestiones centrales que subraya nuestro
himno nacional es que los paraguayos somos iguales y esa es una cuestión que debería ser
un objetivo de cualquier sociedad a pesar de que sea muy difícil hallarla en el terreno
práctico. El Paraguay de los privilegios es una situación con la que venimos desde hace
bastante tiempo lidiando en democracia sin poder acabar con la misma y esto viene a
cuento porque mañana los legisladores van a buscar aprobar la propuesta del Ejecutivo de
Reforma de la Caja Fiscal sin haber tenido la mínima delicadeza de mirar sus propias cajas
parlamentarias y acabar con ellas.
Ahora están buscando un mecanismo en el que incluyan a todos los empleados del
Congreso para crear una caja que sea más sostenible en el tiempo, aunque el Estado, o sea
nosotros, porque el Estado no tiene dinero, tiene nuestro dinero, va a tener que seguir
financiando dicha caja. Aquí las cuestiones de los privilegios han llevado incluso que un
exdiputado liberal dijera que nosotros somos los comunes y que ellos son los privilegiados,
como si fuera una casta de brahmanes superiores en la escala social en el país. No hay ninguna
posibilidad de que esta mal llamada Reforma de la Caja Fiscal sea exitosa y no termine
siendo apenas un parche en el grave problema administrativo que tiene el Estado paraguayo
que no ha podido cortarse su propia carne acabando con los privilegios y con los miles de
empleados puestos por prebendas y canonjías.
Esto tiene que acabar si queremos hacer realidad lo del himno nacional que habla de unión
e igualdad.
EMPRESAS PÚBLICAS QUEBRADAS
Varias empresas públicas se encuentran quebradas desde hace bastante tiempo y siguen siendo sostenidas con el dinero de cada
uno de nosotros.
La empresa que fabrica cañas es una de ellas, Copaco es otra, Ferrocarriles del Paraguay
desde hace más de veintitantos años y ahora también Essap  ha presentado una convocatoria
de acreedores. La aguatera le debe a la ANDE más de 32 millones de dólares. Uno se
pregunta cómo pudo haber acumulado semejante deuda empresas que venden un líquido
vital como el caso de Essap.
Ya no digamos las otras que vienen desde hace bastante tiempo con pérdidas. Este gobierno
no quiere enfrentar la tarea de cirugía mayor con ellas, que es básicamente o venderlas o
liquidarlas. Muchas de estas empresas también han sido dominadas por los mismos males
del Estado Central, que significa priorizar las cuestiones de carácter político partidario y no
dar el servicio de calidad ni invertir para que se mantenga esa calidad en los servicios desde
hace bastante tiempo.
Las empresas públicas paraguayas son deficitarias por mal manejo de ellas y por no
reconocer una realidad administrativa que tiene que ser la razón y argumento para que
continúen en el mercado.
LA ECONOMÍA DE LA CORRUPCIÓN PAGA MUY BIEN
. La impunidad sigue siendo el principal problema del Paraguay.
Si uno comete un hecho delictivo tiene demasiadas posibilidades de no ser condenado. Eso
le ha pasado al intendente de Lambaré Cárdenas, a quien se le cayó una escuela con el
techo completo luego de haber invertido millones del peculio de los lambareños en la
construcción de dicha escuela. Ahora él mismo ha estado, está en libertad, o sea, los cargos
le han sido levantados.
Y si miramos otros ejemplos similares, el hermano de Bachi Núñez en el departamento de
Villa Hayes o la situación del locutor número 2, el gobernador de Central, son algunos de los
ejemplos en donde cometer un hecho delictivo contra los recursos de todos no tienen las
sanciones que debieran tener. Y hoy tenemos a varios de ellos disfrutando de la fresca
viruta, como se dice vulgarmente cuando se trata de haber robado el dinero de cada uno de
nosotros. Mientras los tramposos, los delincuentes y los ladrones no tengan sanciones
ejemplares, vamos a seguir padeciendo el cáncer de la corrupción, haciendo metástasis en
todo el cuerpo social.