domingo, abril 26

3×3 por Benjamín Fernández Bogado. Jueves 02/01/026

DE CASCOTES Y NOSTALGIAS
La democracia paraguaya ha sido construida con los
cascotes de la dictadura, con los escombros de ella, que siguen siendo protagonistas de la
vida política nacional. Incluso los hijos de los escombros reivindican la dictadura afirmando
de que Stroessner mató mucha menos gente que la que mataron las revoluciones liberales
de comienzo de siglo.
Evidentemente hay una respuesta virulenta de la sociedad en contra de dicha afirmación, ya
que lo dice el director que acredita las universidades en el país, el que tendría que tener el
mayor rigor científico y la mayor capacidad de análisis para entender las complejas maneras
de manifestación de la realidad en la vida de los hombres. Cuando uno mira simplemente la
revolución de 1947 iniciada por el partido colorado en enfrentamiento con hermanos
liberales, febreristas y comunistas, aquello costó al Paraguay 37 mil muertos, mucho más
que inclusive la guerra del Chaco en el siglo XX y mucho más que las revoluciones citadas
por el hijo de Nicanor Duarte Frutos. Pero cualquiera sea el número de muertos lo
condenable es la dictadura, el hecho en sí, el que un tirano tenga que disponer de las vidas y
haciendas de las personas y que eso haya marcado profundamente a la sociedad paraguaya
que inclusive aquellos que no vivieron bajo ella tienen todavía el atrevimiento, la osadía de
reivindicar ella como un modelo para la sociedad.
Hay que condenar a los dictadores, cualquiera sea la tendencia y línea ideológica que tengan
y hay que condenar a los dictadores independientemente de la cantidad de muertos que
hayan cargado sobre sus administraciones. Recordar es una manera para evitar que vuelvan
los fantasmas autoritarios que siempre merodean en este país lleno de experiencias
dictatoriales y escasos periodos de libertad y democracia.
LA SIEMPRE ESQUIVA PAZ MUNDIAL
Davos, la ciudad suiza en los Alpes, se ha convertido en estos días en el epicentro de
distintas manifestaciones políticas y económicas acerca del conflictuado mundo que nos
toca vivir. El primer ministro canadiense ha sido muy claro en decir de que el viejo orden se
ha acabado y de que cualquier manera de reconstruir uno nuevo tendrá que basarse en
valores de respeto y no en coacción ni chantaje. Una directa afirmación a Donald Trump y su
política para no sólo con Canadá, con Groenlandia, sino con los países en el mundo.
El mandatario norteamericano ha vuelto a subrayar la necesidad de tener la posibilidad de
recuperar el dominio por la fuerza de Estados Unidos, aunque ha hecho marcha atrás en su
proyecto de invadir Groenlandia, que ha supuesto la posibilidad de una ruptura en la
organización del Atlántico Norte. Ciertamente el mundo necesita reformular varias
cuestiones en materia económica y social, pero el camino es el diálogo, es el consenso,
nunca la coacción ni el chantaje. Ya hemos visto cómo acaban esas experiencias a lo largo de
nuestra historia.
Casi siempre ha sido la antesala de una conflictividad todavía mucho mayor y un rezago en
términos de desarrollo para los pueblos del mundo. Hay que volver a entendernos sobre la
base de la comprensión del otro, eso que Anna Arendt afirmaba con una palabra, alteridad,
ponerse en la condición del otro para construir juntos un proyecto de desarrollo armónico.UNA SALUD EN RUINAS Y MALTRATOS

Las cuestiones que tienen que ver con la salud en el Paraguay han vuelto a ser en estos días
una referencia del maltrato que el paciente recibe cotidianamente. Esta vez fue en un
hospital de Coronel Oviedo, recientemente inaugurado, donde en el call center unas jóvenes
se burlaban de aquellas personas que llamaban para agendar una cita. Eso es simplemente
el comienzo.}
Posterior a haber conseguido con éxito una cita, es probable que el médico no se encuentre
en su lugar de trabajo y uno tenga que volver a iniciar todo el proceso. En un mundo en el
que toda la tecnología está disponible para distintos propósitos, como el de transferir
grandes sumas de dinero, uno se pregunta por qué tendría uno que tener un call center,
cuando ese agendamiento podría haber sido hecho directamente desde el aparato celular
que uno tiene, y hacerlo de manera efectiva, haciendo que la tarea administrativa también
haga que los médicos se encuentren en su lugar de trabajo a la hora indicada en la cita que
previamente fue agendada de manera tecnológica. Tenemos muchas vueltas sencillamente
porque todo el aparato prebendario y clientelista del Estado necesita de gente como estas
dos jóvenes, que por un salario minimo son capaces de humillar a cualquier persona que intente
encontrar una salida a un problema de salud.
Hay que limpiar el Estado porque tiene un costo enorme, así como el Ministerio de
Economía dice que ya no puede con los jubilados que se retiran muy temprano y que las
cajas son deficitarias, hay que acabar con el mal gasto público, un chorreadero de plata por
donde van 2.000 millones de dólares en formas de nombramientos a personas no idóneas
como también a licitaciones amañadas y corruptas. Si queremos limpiar la economía con
estos economistas que tenemos como gobernantes, hay que empezar cortándose la propia
carne.