lunes, abril 20

3×3 por Benjamín Fernández Bogado. 06/01/026

HACER QUE EL FUERTE SEA SIEMPRE JUSTO
Los acontecimientos en Venezuela han generado
distintos niveles de interpretación dependiendo de qué lado del mundo uno se encuentre.
La afirmación del ministro de guerra, anteriormente ministro de defensa de los Estados
Unidos, poniendo una fotografía de Donald Trump con sus piernas sobre todo el hemisferio
americano nos lleva a una serie de conclusiones en torno a qué tenemos que atenernos de
cara hacia el futuro.
Es de nuevo una interpretación completamente incorrecta de la doctrina Monroe de
«América para los americanos» o es una nueva visión de imperialismo que durante mucho
tiempo ha sido la característica central en las relaciones entre Estados Unidos y lo que
llamaba despectivamente su patio trasero? Esta es una renovación de viejos conflictos que
creíamos haber superado. Ciertamente se dieron varios ejemplos que mostraron de que eso
nunca había acabado y dependía de la cercanía con el territorio de Estados Unidos para ver
con mayor evidencia y claridad de este hecho. Ciertamente los países han construido
difícilmente a lo largo del tiempo cuestiones que tienen que ver con el manejo del derecho y
en ese sentido el internacional ha sido una de las cuestiones centrales para hacer que países
pequeños como el nuestro, por ejemplo, tuviera que respaldarse en una acción de carácter
legal para evitar que haya imposiciones, secuestros, tomas de territorios o guerras de las
que tenemos una larga experiencia los paraguayos y en donde hemos perdido mucho
territorio, especialmente en la guerra de 1870, la guerra Guazú.
Hay que volver a colocar al derecho en el centro del debate en materia de relaciones entre
países. Esa es la única manera de consolidar un venturoso porvenir para todos. Manuel
Gondra había dicho en 1823, si no podemos hacer que el justo sea siempre fuerte, debemos
intentar que el fuerte sea siempre justo y ese es el camino siempre del derecho.

EL NEGOCIO DE LAS OBRAS VIALES
 Las obras viales en el Paraguay continúan en la
nebulosa. Ahora se concedió una ampliación de la ruta 1 desde Cuatro Mojones a Quiindy a una
empresa privada a un valor superior de 400 millones de dólares, similar a lo que tenemos ya
en la ruta número 2 de Asunción hasta Ciudad del Este aproximadamente.
Estas inversiones que ya no las puede hacer el Estado porque no tiene recursos, se cobra en
términos de peajes y dicen que va a aumentar notablemente el flujo de personas en esa
dirección de la ruta 1 cuando acabe la ampliación. Sin embargo, se dieron también otras
concesiones, como el caso del tramo entre Luque y San Bernardino, donde la empresa que
ha tomado el control del peaje no ha hecho ninguna inversión hasta el momento, pero que
sin embargo ya está cobrando lo que nosotros hemos construido con nuestros impuestos y
por lo tanto esos recursos tendrían que ir de nuevo a donde realmente tendrían que estar,
en el cofre del sector público, en el dinero de cada uno de nosotros. Evidentemente el
Ministerio de Obras Públicas no ha sido bien manejado durante todo este tiempo.
Necesita renovación y fundamentalmente una idea concreta de qué es lo que se requiere en
términos de expansión vial y cómo financiarla.
ES LA DEMOGRAFÍA ESTÚPIDO!
Los niños se constituyen un elemento central en la vida de cualquier pueblo.
En el Paraguay estamos disminuyendo el porcentaje de natalidad. De 2 hemos bajado a 1.9.
Ya estamos por debajo del promedio de renovación poblacional que debiéramos tener.
Durante mucho tiempo tuvimos una gran cantidad de nacimientos y alcanzamos a lo que se
llama ahora el bono demográfico.
Una cantidad enorme de personas jóvenes ingresando al mercado laboral y superando
grandemente a las personas en edad de retiro. Sin embargo la política no se enderezó hacia
ellos, no se los formó, no se los educó, no se les preparó y hoy tenemos un bono
demográfico cuasi desperdiciado en el país. Cuando más tendríamos que haber hecho uso
de ese extraordinario valor que muy raras veces ocurre en la historia de los pueblos, el
Paraguay está desperdiciando y estamos entrando en un invierno demográfico que puede
tener consecuencias desastrosas en un país que no tiene políticas sociales, no tiene riqueza
suficiente para mantener con dignidad a las personas ancianas.
En el Paraguay no hacemos las cosas cuando debemos y después nos lamentamos de sus
consecuencias.