viernes, mayo 1

3×3 (28/07/2025)

POR BENJAMÍN FERNÁNDEZ BOGADO

La educación de vacaciones permanentes

El gran problema de la educación en el Paraguay es haber perdido la conciencia del valor de ella. De tanto repetir, en boca de nuestros políticos en campaña que nunca hicieron políticas públicas para mejorarla, nos han convencido de que no vale la pena aumentar los niveles de calidad educativa en el país.

Y eso se nota en prácticamente todas las acciones que emprende el Ministerio del ramo en nuestra patria. Vemos no solamente escuelas abandonadas sin alumnos, sino muchas de ellas también con demasiados alumnos por aula. No vemos los maestros adecuados que tendrían que ser seleccionados entre los mejores de nuestra sociedad, ni centros que los formen.

Nadie quiere ser maestro en el Paraguay, a pesar de que han mejorado notablemente los salarios por turno. Todas las acciones en la educación están rodeadas del halo de la corrupción, el hambre cero, la distribución de los kits escolares.

En este reinicio de clases después de las vacaciones de invierno, deberíamos buscar que cada paraguayo sienta el compromiso de la educación con una urgencia notable y que empuje a nuestros administradores de ocasión y de turno a mejorarla de manera sustancial y gravitante.

Lo que tenemos ahora no sirve, no nos sirve y no nos servirá. La urgencia de recuperar la educación como memoria colectiva de elemento dinamizador de la sociedad es una cuestión que deberíamos haber hecho para ayer.


Matando de hambre

La crítica situación por la que atraviesan los gazatíes, que no solamente han sido masacrados por los israelíes, sino que ahora también han sido condenados a una hambruna, ha levantado la tremenda preocupación a nivel global en torno a esta situación que afecta a 2 millones de personas en el mundo.

Es vergonzoso ver a personas que no pueden comer, habiendo camiones esperando para ingresar con comida, que no se tenga que encontrar la paz en esa región. Ahora, con las amenazas de reconocer el Estado palestino por parte de España y de Francia, se está viendo alguna alternativa de salida política, pero mientras no se reconstruya Gaza, mientras no se haga que cada habitante de esa parte del mundo que nos toca a todos viva y coma decentemente y sienta que la vida tiene sentido, nada habrá valido.

El mundo necesita evolucionar hacia grados humanos mucho mayores. No podemos tener las imágenes que tenemos de Palestina, con niños muriendo de hambre en sus hospitales, en sus casas, porque no somos capaces de organizar, por lo menos, que la cuestión básica de la alimentación le sea asistida a estas personas.

Un gobierno que quiere matar de hambre a otra población se acerca mucho a esa palabra que los israelitas, los judíos, recuerdan y conocen muy bien: genocidio. Así como hicieron con ellos, no deben ellos hacer con los demás.


Un ministerio aplazado

Las construcciones viales en el Paraguay se siguen hablando, pero no se concretan. Las vialeras dicen que les debe el Estado 150 millones de dólares, que no les paga desde hace bastante tiempo, mientras las condiciones de las rutas se deterioran cada vez más. Los usuarios hablan de que hay zonas imposibles de transitar, como la que va de San Lorenzo hasta Paraguarí en la ruta 1.

Pasa lo mismo en el tramo entre la zona de Villeta a Alberdi, en la recientemente inaugurada ruta que conduce a Pilar.

Estas son cuestiones sencillas que tendrían que ser tomadas como cuestiones absolutamente rutinarias. Así como en el Paraguay todavía se anuncia cuándo se van a pagar salarios, cuando se sabe que eso ya tiene una fecha establecida, no tendría que ser recordado el Ministerio de Obras Públicas para realizar las tareas de recapado o de recuperación de carreteras en mal estado.

No sirve de mucho anunciar grandes y pomposas obras en esos campos, cuando las cuestiones que tienen que ver con las ya realizadas no se mantienen en tiempo ni en forma.

No cuesta mucho hacer este tipo de cosas si existiera voluntad y capacidad de administración.